Lady Delia Cranston ha pasado años perfeccionando el arte de pasar desapercibida. En un mundo que valora el encanto por encima de la inteligencia, ha aprendido a ocultar sus verdaderas fortalezas: observar, calcular y gestionar en silencio lo que a los demás se les escapa.
Pero cuando el recién nombrado duque de Worthington descubre su secreto, todo cambia.
Burton Cross es un hombre que se rige por el deber, lastrado por los pecados de su padre y decidido a restaurar el legado de su familia, cueste lo que cueste. Su propuesta es sencilla: un matrimonio de conveniencia. Sin expectativas. Sin complicaciones. Tan solo una asociación basada en la necesidad.
Delia acepta… con sus propias condiciones.
Lo que ninguno de los dos prevé es la peligrosa atracción que salta entre ellos desde el primer momento. No se trata de un acuerdo frío. Cada mirada se prolonga. Cada conversación es más profunda de lo que debería. Cada instante a solas está cargado de algo que ninguno de los dos puede controlar del todo.
A medida que Delia toma las riendas del ruinoso patrimonio de Worthington, demuestra que es indispensable, no solo para la supervivencia del ducado, sino también para el hombre que nunca esperó necesitarla.
Y ahí es donde empieza el verdadero peligro.
Porque a Burton no le resulta fácil confiar.
Y Delia no le entregará su corazón a un hombre que no la considere como su igual.
Pero cuando el deseo derriba las barreras que tan cuidadosamente han levantado, ambos se ven obligados a afrontar una verdad que ninguno puede negar…
Algunos acuerdos nunca estuvieron destinados a ser solo de conveniencia.







