Tres años de silencio.
Una noche que lo cambió todo.
Kevin Salazar conoce cada detalle de Maximiliano Reyes: el café exacto a las 7:03, los documentos en el orden correcto, la temperatura que prefiere en las mañanas. Durante tres años fue el asistente perfecto e invisible que mantuvo el imperio hotelero funcionando como un reloj.
Lo que nadie sabe es que Kevin lleva ese mismo tiempo enamorado en silencio del hombre más inalcanzable de su mundo. Y que construir esa perfección fue, al mismo tiempo, construir su propia cárcel.
Cuando finalmente decide renunciar para salvar lo poco que le queda de cordura, Maximiliano hace lo único que sabe hacer: tomar el control.Una excusa. Una tormenta tropical sobre Cali.Una suite en el piso 42. Y tres años de distancia calculada que están a punto de derrumbarse sobre el mármol negro de un escritorio.
Porque hay cosas que ni el hombre más disciplinado del mundo puede seguir ignorando para siempre.






