Acabo de decir que mi mejor amigo es mi novio. Delante de él.

CADE

Soy bombero en Port Dale, y mi madre ya me ha elegido esposa: Christine, una concejala que supervisa a los bomberos de la ciudad, se lleva de maravilla con ella y no acepta un no por respuesta.

Voy al cóctel de Christine arrastrando conmigo a Elias, mi mejor amigo, y, cuando ella me echa en cara que no he traído pareja, me entra el pánico y le suelto que sí, que he venido con mi novio.

Y me giro hacia Elias, mi compañero de turno y el tío más hetero que conozco, después de mí. Se queda de piedra, pero me sigue el juego.

Esa misma noche, Christine llama a nuestro jefe para felicitarlo por la «diversidad» de su plantilla, y pronto lo sabe todo el parque de bomberos.

Ahora tenemos que parecer una pareja de verdad, porque Christine no se lo traga y, si nos pilla mintiendo, puede hacernos la vida imposible en el parque y costarnos el trabajo.

ELIAS

Cade siempre me mete en sus líos, pero este se lleva la palma.

Como Cade se queda tanto a dormir, ya hemos compartido cama más noches de las que nadie se imagina. Ahora tenemos que convencer a todos de que hacemos algo más que dormir.

Para ponernos a prueba, Christine organiza una fiesta en nuestro honor, en un club gay, e invita a todos nuestros compañeros.

Allí nos pide que bailemos juntos, así que saco a Cade a la pista y lo beso para que Christine se lo crea. O eso me digo.

Y Cade, en vez de impedírmelo, me devuelve el beso.

A mí solo me han gustado las mujeres, así que debería querer olvidar ese beso.

No sé si quiero.

Romance gay entre dos bomberos heteros y mejores amigos: relación falsa, de amigos a amantes, mucho humor, tensión a fuego lento y escenas subidas de tono. Libro 1 de Los héroes de Port Dale. Cada libro, una pareja nueva: historia independiente y final feliz garantizado.

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