Ellie lleva una vida tranquila entre recetas, postres y el silencio al que se acostumbró desde que perdió gran parte de su audición.
Blake, capitana del equipo de fútbol americano del pueblo y mejor amiga de su hermano, lleva años enamorada de ella en secreto, convencida de que esos sentimientos jamás serán correspondidos.
Pero un inesperado comentario, un conejo blanco, entrenamientos, cenas familiares y pequeños gestos cotidianos harán que Ellie empiece a mirar a Blake con otros ojos.
Entre cupcakes, manos que se rozan y conversaciones que ninguna de las dos se atreve a tener, ambas descubrirán que, a veces, el amor más grande es el que siempre estuvo frente a ellas.






