Esta novela es el segundo volumen de una bilogía y no puede leerse de forma independiente.
Blair
Pensaba que lo peor era sobrevivir a su mundo.
Me equivocaba.
Lo peor es seguir viva después de descubrir hasta dónde estuvo dispuesto a llegar Kaz Voronov para decidir sobre mi cuerpo, mi vida y mi futuro.
Ahora ya no me importa su protección.
No me importa su apellido.
No me importa lo que siente, si es que de verdad siente algo.
Solo me importa una cosa: no volver a darle el poder de destrozarme.
Pero estar lejos de Kaz no significa ser libre.
Porque fuera de su alcance el peligro no desaparece. Se acerca. Espera. Golpea donde más duele. Y mientras las mentiras sobre mi padre empiezan a desmoronarse, la guerra que nos rodea se vuelve más sucia, más personal, más imposible de ignorar.
Kaz sigue siendo el hombre al que debería odiar.
El que ha traspasado todos los límites.
El que me mira como si nunca hubiera dejado de considerarme suya.
El problema es que esta vez lo veo tal y como es.
No solo al monstruo que me hizo daño.
También al hombre dispuesto a quemarlo todo con tal de no perderme.
Y quizá sea precisamente eso lo que lo hace aún más peligroso.
Kaz
Pensaba que bastaba con mantenerla viva.
Me equivocaba.
Blair Sinclair sigue aquí. Respira. Lucha. Me odia con toda la lucidez que le queda y, por una vez, ni siquiera puedo decirle que se equivoca.
He ganado guerras peores que esta.
He doblegado a hombres más fuertes.
He enterrado amenazas que habrían destruido a cualquiera.
Pero nada de eso me sirve con ella.
Porque Blair no es un enemigo al que derrotar.
Es la única mujer capaz de meterse tan dentro de mí como para hacerme perder el control. La única a la que no puedo obligar a volver. La única a la que no&n






