San Juan, 1985. Una canción puede abrir puertas que ningún dinero puede comprar. También puede cerrarlas para siempre.
Mateo Reyes tiene veintitrés años, un trombón heredado de su abuelo y una promesa que le hizo a su padre antes de morir: llegar más lejos que él.
Toca en los clubes del Viejo San Juan por lo que caiga en el sombrero, hasta la noche en que una fiesta privada en una finca de Loíza le abre —sin que él lo sepa todavía— la puerta a Aitana, hija de uno de los hombres más poderosos y más temidos de la isla.
Lo que empieza como una melodía tarareada a escondidas se convierte en la canción que ninguno de los dos debería haber escrito. Porque en la finca de los Salcedo el silencio no es una costumbre: es un negocio, y lleva veinticinco años funcionando gracias a que nadie pregunta demasiado.
Cuando esa canción cruza el mar hasta un estudio de grabación en el corazón de Nueva York, deja de ser un secreto entre dos personas.
Se convierte en una cinta que alguien quiere destruir, en una prueba que alguien quiere usar, y en la única salida para una verdad que llevaba veintidós años enterrada en la finca Los Enebros.
GITANA: Un amor prohibido es una novela sobre lo que se hereda sin pedirlo —un apellido, una deuda, un silencio— y sobre la única fuerza capaz de romperlo: una canción que, una vez que alguien la escucha, ya no le pertenece a nadie.
Para quienes aman las historias donde el amor y el peligro suenan a la misma clave.






