En la calle de los Tintes nadie se muda sin que Carmen lo sepa antes.
Es la administradora de la finca: firma los certificados, guarda las llaves, conoce las cuentas de cada piso.
Pero aquel sábado de enero, el camión de mudanzas aparcó delante sin avisar.
Una pareja se instala en el cuarto B, el piso que lleva dos años cerrado desde que Amparo —la anterior administradora, la mentora de Carmen— murió tras caer por la escalera.
Los nuevos saben su nombre antes de que ella se lo diga.
Saben a qué hora entrena su hijo. Y cuando Carmen consulta el registro, descubre lo imposible: no hay rastro de esa venta. Entonces, ¿quién les abrió la puerta?
Dicen que vienen a empezar de nuevo, pero preguntan demasiado sobre aquella noche: quién llegó primero, qué dijo Amparo antes de morir, qué vieron los vecinos desde sus ventanas.
Carmen lleva dos años ensayando las respuestas, porque ella también esconde algo de esa noche, algo que no piensa soltar ni aunque la miren a los ojos.
En una casa vieja donde la escalera lo oye todo, dos mentiras —la de los de enfrente y la suya— van camino de chocar en el mismo rellano.
«El piso de enfrente» es la segunda entrega de «Nadie duerme solo», una trilogía de thrillers psicológicos ambientada en Torregil, una ciudad donde las casas guardan lo que la gente esconde.
Tres casos independientes, tres mujeres que se niegan a mirar hacia otro lado y una misma pregunta: ¿quién te está escuchando cuando crees estar a solas?
Se puede empezar por cualquier libro. Cada historia se cierra. El silencio, no siempre.
- Epílogo — Nadie duerme solo 15 sep.
- Capítulo 18 — Cuentas claras #3 15 sep.
- Capítulo 18 — Cuentas claras #2 15 sep.
- Capítulo 18 — Cuentas claras 15 sep.
- Capítulo 17 — La misma escalera #3 15 sep.
- Capítulo 17 — La misma escalera #2 15 sep.
- Capítulo 17 — La misma escalera 15 sep.
- Capítulo 16 — El rellano #3 15 sep.








