El mundo aprendió demasiado tarde que la naturaleza también podía cambiar las reglas.
En los últimos asentamientos humanos, sobrevivir significa desconfiar de todo lo que crece.
Hay plantas que reaccionan al contacto, raíces capaces de quebrar edificios, flores que esconden algo bajo el agua y criaturas que permanecen inmóviles durante horas antes de decidir si aquello que tienen delante es alimento, amenaza o algo que merece ser conservado.
Por eso existen normas. No tocar. No comer nada sin comprobarlo. No alejarse de los caminos seguros. Y, sobre todo, no internarse demasiado en el bosque.
Pero algunas respuestas solo pueden encontrarse allí.
Cuando una joven acostumbrada a reconocer el peligro antes que los demás emprende un viaje hacia una de las regiones más contaminadas y desconocidas, descubre que el territorio no se limita a atacar a quienes penetran en él. Los observa. Los estudia. Aprende de ellos.
Y algo parece especialmente interesado en ella.
Acompañada por un hombre que conoce mejor que nadie los horrores que aguardan más allá de las zonas habitadas, deberá atravesar campos abandonados, refugios perdidos y extensiones donde la vegetación se comporta como una inteligencia silenciosa.
Mientras la amenaza exterior se vuelve cada vez más cercana, también crecerá entre ambos un vínculo que ninguno estaba preparado para encontrar en un lugar donde cualquier contacto puede ser mortal.
Porque el bosque está cambiando.
Y quizá ellos también.
VENENO Y ESPINAS es una novela de ciencia ficción oscura, terror biológico y romance postapocalíptico sobre supervivencia, mutaciones, naturaleza hostil, criaturas desconocidas, bosques letales, transformación humana y un amor que nace en el peor lugar posible.
Una historia de suspense y horror ecológico donde cada paso hacia lo desconocido obliga a preguntarse qué significa seguir siendo humano cuando el mundo ya ha comenzado a construir algo diferente.






