Cada invierno, Minna regresa al río para esperar a Elvira, la mujer que amó hasta confundir el deseo con la salvación y la eternidad con una forma más dulce de morir.
Una noche, entre la niebla y los remolinos, aparece una rosa negra cuyos pétalos emiten una misteriosa luz púrpura. Cuando Elvira emerge de las aguas, su regreso parece cumplir una antigua promesa de amor. Sin embargo, el río no concede deseos: devuelve aquello que los vivos se niegan a enterrar.
Bajo la casa de Minna crece una herida ancestral que se alimenta de la sangre de ambas y las condena a repetir sus cuerpos, sus nombres y sus muertes. Para romper el ciclo, deberán enfrentarse a una pregunta dolorosa: ¿es posible permanecer juntas sin destruirse?
La rosa que bebió del río es un relato de romance gótico y fantasía oscura sobre dos mujeres unidas por el deseo, la memoria y una pasión que se resiste a morir.
Entre rosas negras, jardines sumergidos y noches en las que el agua parece arder, Minna y Elvira descubrirán que sobrevivir a la muerte no siempre significa ser libres.
Una historia lírica, inquietante y sensual sobre el amor convertido en hambre, las heridas que atraviesan varias vidas y el valor necesario para dejar de confundir el sufrimiento con la devoción.






