Una llamada a las 2:17 de la madrugada. Un crucero detenido en medio del mar.
Y una sobrina que sabe que algo anda terriblemente mal.
Cuando Samantha Reyes recibe una llamada desesperada de su sobrina Caitlin, descubre que el crucero en el que viaja con sus amigas ha hecho una parada no programada cerca de Dubái, en medio de crecientes tensiones regionales.
Nadie parece dispuesto a explicar por qué. Entonces Caitlin deja de responder.
Samantha no es detective. Es consultora en psicología forense.
Está acostumbrada a observar lo que otros pasan por alto: los cambios en una voz, una respuesta que llega demasiado rápido, una historia que no termina de encajar.
Y esta vez, cada detalle apunta hacia algo mucho más peligroso que un simple problema a bordo.
Viajando desde México hasta Dubái, Samantha comienza a reconstruir lo ocurrido mientras intenta localizar a Caitlin antes de que sea demasiado tarde.
Pero cuanto más descubre, más preguntas aparecen: un camarote que no figura en los registros, pasajeros que desaparecen del mapa y una red que parece haber estado operando mucho antes de que alguien notara que algo estaba mal.
Para encontrar a su sobrina, Samantha tendrá que confiar en algo que ha aprendido a valorar más que cualquier evidencia visible: su capacidad para escuchar.






