Un investigador del siglo XIX estuvo más cerca que nadie de reconstruir el camino del Códice de San Millán. Pero nunca llegó a tenerlo entre sus manos.
Sebastián Valcárcel, Irene Robles y Mauro Cebrián llegan al monasterio de Valvanera siguiendo los papeles de Julián de Almarza, un estudioso cuya investigación quedó interrumpida antes de poder demostrar el destino final del misterioso volumen.
Lo que encuentran no es una respuesta.
Es un método.
Cuadernos olvidados, hojas separadas por antiguas reorganizaciones archivísticas, copias de inventarios, cartas, relaciones de entrega y documentos conservados durante más de un siglo revelan que Almarza había comprendido algo fundamental:
la información asociada a un manuscrito puede viajar por caminos diferentes al propio libro.
Una copia puede permanecer donde el volumen ya no está.
Una relación de entrega puede sobrevivir durante generaciones.
Y un apellido conservado en un archivo no demuestra necesariamente que su familia haya poseído aquello que menciona.
Mientras Sebastián intenta reconstruir la última procedencia que Almarza consiguió demostrar, reaparece Leandro Velasco.
Su archivo familiar guarda documentos auténticos capaces de completar algunos de los vacíos de la investigación.
Pero esa colaboración abre una cuestión todavía más difícil: ¿hasta dónde llega el derecho de quien conserva una parte de la historia?
El Cuaderno de Valvanera es el quinto tomo de El Secreto de San Millán, una saga de thriller histórico y misterio documental construida sobre manuscritos, archivos, monasterios, paleografía y procedencias que deben demostrarse antes de convertirse en Historia.
La búsqueda conducirá finalmente hacia una ciudad que Almarza dejó escrita para quien continuara después de él:
Burgos.


















