Veintitrés Capítulo 34
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Capítulo 34

Carlton Morris caminó directamente hacia el escritorio de Harold.

—¿Qué ocurre, Morris?

—Es sobre la jugada publicada, señor.

Harold se incorporó bruscamente.

La silla salió despedida hacia atrás.

—¡No me digas que volviste a equivocarte!

—No, señor.

»No es eso.

Harold respiró con alivio.

Volvió a colocar la silla en su sitio.

—Entonces...

»¿qué sucede?

—No pude localizar al reportero que normalmente publica las jugadas relacionadas con el caso del Albañil.

»Me informaron que salió de viaje para realizar un reportaje y otro periodista quedó encargado de publicar el anuncio siguiendo las mismas instrucciones.

Harold permaneció unos segundos pensativo.

—Hiciste bien en informarlo.

»En este caso ninguna variable es insignificante.

Después sonrió ligeramente.

—Y dime...

»¿cómo van las cosas con Ivette?

Morris comprendió inmediatamente que Harold intentaba suavizar el tono de la conversación anterior.

—Muy bien, señor.

»Despacio, pero muy bien.

»Ahora, si me permite...

»me toca patrullar.

—Adelante.

»Y mantén los ojos abiertos.

Carlton salió de la oficina.

Aún recordaba el error cometido semanas atrás con la publicación de una jugada.

Sabía que un segundo fallo podría acabar con su sueño de convertirse en detective.

***

Mientras tanto, James, López y los agentes del FBI continuaban analizando la partida.

El tablero permanecía desplegado sobre la mesa.

Junto a él aparecía la plantilla elaborada por Jamal.

Bradox rompió el silencio.

—¿Hasta dónde creen que esté dispuesto a llegar el Albañil?

»¿Existe algún límite para él?

López respondió sin apartar la vista del tablero.

—Creo que cada asesinato será peor que el anterior.

»Igual que en una partida de ajedrez.

»La presión aumenta conforme desaparecen las piezas.

»Además, cada movimiento nuestro alimenta todavía más su resentimiento.

»Ya sabe que estamos cerca.

»Y eso lo vuelve más peligroso.

James asintió.

—Coincido.

»Nuestra mejor oportunidad sigue siendo el algoritmo.

»Debemos localizar cuanto antes todas las constructoras con presencia en las ciudades que siguen apareciendo como probables.

Durham intervino.

—¿Y por qué no investigamos directamente a todos los empleados de esas empresas?

James respondió con calma.

—Porque esa información está protegida.

»Necesitamos autorizaciones judiciales.

»Además...

»una investigación de ese tamaño alertaría inmediatamente a la prensa.

»Y no estamos preparados para eso.

En ese momento Harold entró en la sala.

—James...

»el oficial Morris informó algo extraño.

»El reportero habitual no publicó la última jugada.

»La realizó otra persona porque Dupree salió de viaje.

James levantó la vista.

—Eso no es normal.

»Las publicaciones forman parte de su trabajo habitual.

»¿Sabemos a dónde viajó?

—Todavía no.

»Pero ya comencé a investigarlo.

Durham apoyó ambas manos sobre la mesa.

—Lo que realmente me preocupa es otra cosa.

»Han pasado dos días desde la publicación.

»Y el Albañil no ha llamado.

Todos guardaron silencio.

Era cierto.

¿El patrón se había roto?

¿Había decidido desaparecer?

¿O estaba preparando un ataque mucho peor?

***

Harold decidió acudir personalmente a la *Tribuna de Bismarck*.

Preguntó por Anton Dupree.

Explicó que necesitaba localizarlo para compartir información relacionada con una futura campaña de la policía.

El editor respondió:

—Anton salió hace varios días.

»Solo comentó que estaba trabajando en una historia que podría darle un Premio Pulitzer.

Harold reaccionó inmediatamente con su habitual rudeza.

—¿Sobre qué tema?

El editor sonrió.

—Eso nunca lo dijo.

»Más bien...

»parecía decidido a sorprendernos.

Harold comprendió que un tono más cordial le permitiría obtener mejores resultados.

—Disculpe.

»Estoy un poco tenso por el trabajo.

»¿Podrían intentar localizarlo?

El editor habló unos minutos con otro periodista.

Después regresó.

—Viajó a Pierre.

»En teoría debía permanecer allí unos tres días.

»También puedo darle su número telefónico.

Harold agradeció la ayuda.

Y regresó inmediatamente al Precinto 34.

***

James escuchó atentamente el informe de Harold.

Pierre.

Nuevamente Pierre.

Aquella coincidencia no le gustó.

—Hay algo más —añadió Harold—.

»Hace unos días Dupree intentó obtener información del caso hablando con Morris.

James permaneció pensativo.

—Tal vez sea solo un periodista curioso.

»O quizá esté mucho más involucrado de lo que imaginamos.

»Necesito su fotografía actual.

»Y que continúes intentando localizarlo.

Harold envió inmediatamente la imagen al teléfono de James.

En ese momento sonó el celular.

Era el profesor Dubov.

—Buenos días, profesor.

—Creo que tuve una idea.

»No puedo demostrarla.

»Pero quizá valga la pena considerarla.

James tomó asiento.

—Lo escucho.

—La última captura ocurrió en d4, ¿correcto?

—Sí.

»Capturé el alfil.

—Y ahora el movimiento lógico sería que el caballo capturara nuevamente en d4.

James asintió.

—Exactamente.

Dubov guardó unos segundos de silencio.

—Entonces...

»¿por qué asumimos que el siguiente asesinato ocurrirá en otra ciudad?

»Si la captura vuelve a producirse sobre la misma casilla...

»¿no podría repetirse también el mismo escenario?

James permaneció completamente inmóvil.

Era la segunda vez que escuchaba esa posibilidad.

—Profesor...

»tiene mucho sentido.

»Además, el Albañil todavía no se ha comunicado.

»Eso también rompe el patrón habitual.

Dubov respondió con serenidad.

—Solo es una intuición.

»Espero que les resulte útil.

Después se despidió.

***

James regresó inmediatamente con el resto del equipo.

—Señores...

»creo que debemos volver a Pierre.

Bradox frunció el ceño.

—¿Cómo llegó el profesor a esa conclusión?

—Porque la lógica del tablero también puede aplicarse al escenario del crimen.

»Si la captura se repite sobre la misma casilla...

»quizá el asesinato también se repita en el mismo lugar.

Durham permaneció unos segundos pensativa.

Después asintió lentamente.

—No puedo demostrar que tenga razón.

»Pero, en este momento...

»es la mejor hipótesis que tenemos.

James tomó el teléfono.

—López.

Nos vamos a Pierre.

Bradox viene con nosotros.

Durham permanecerá aquí por si recibimos alguna llamada o aparece información sobre Dupree.

Nadie objeto las instrucciones de James.

Mientras se dirigían al aeropuerto, James llamó a Jamal.

—Necesito que incorpores una nueva variable al algoritmo.

»Considera la posibilidad de que Pierre vuelva a ser el objetivo.

«Cada nueva hipótesis obligaba al modelo a aprender otra vez»

—Tengo el presentimiento de que estamos mucho más cerca de comprender la lógica del Albañil.