Veintitrés Capítulo 20
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Capítulo 20

James actualizó su plantilla con la paciencia de quien arma un rompecabezas sin conocer la imagen final.

La respuesta más sólida parecía ser:

Era, al menos, la jugada que él mismo realizaría.

Además, permitía ganar un tiempo para retirar el alfil y evitar una muerte más.

También comenzaba a percibir una relación entre las jugadas y las ciudades desde donde el Albañil realizaba las llamadas.

Alfil, en inglés, se traduce como *bishop*.

Y *bishop* también significa "obispo".

Olympia.

Las piezas seguían hablando.

***

Eran las 20:00 horas cuando López llamó a James.

Había pasado todo el día revisando registros, cámaras y listas de participantes.

La información era tan inesperada que la comprobó tres veces antes de llamar.

—Tengo el nombre del hombre que llevaba la gorra de los Chicago Bulls.

»Amin Romei.

James sonrió ligeramente.

—Entonces ya sabemos quién es.

López respondió:

—Sí...

»solo que hay un pequeño problema.

»Amin Romei murió hace varios años.

James guardó silencio.

López continuó.

—Tenemos dos posibilidades.

»O un fantasma decidió participar en un torneo de ajedrez...

»o alguien quiere que pensemos exactamente eso.

»Además...

»Amin Romei estuvo casado con Basima Mophy.

»La misma mujer con la que hablé en el Parque Washington.

La expresión de James cambió por completo.

Aquella coincidencia era demasiado precisa para ser casual.

—Mañana, a primera hora, visita a Basima Mophy.

Lleva refuerzos.

Y mantén los ojos bien abiertos.

Creo que acabamos de descubrir una parte muy importante del tablero.

Puede complicarse.

***

A las 07:30 horas del día siguiente, López llegó a Bates Avenue acompañado por seis policías.

El operativo se desplegó con rapidez.

Dos agentes permanecieron vigilando la parte posterior de la vivienda.

Otros dos controlaron el acceso de los vecinos.

El resto cubrió los puntos de entrada.

López llamó a la puerta.

Esperó.

Treinta segundos después volvió a llamar, esta vez con mayor fuerza.

Mientras tanto, Basima terminaba de preparar las maletas para viajar a Washington.

Pensó que el taxi enviado por Paul había llegado antes de lo previsto.

Diez segundos después una mujer abrió la puerta.

—¿Qué sucede?

»¿Por qué golpea así mi puerta?

López quedó sorprendido.

No era Basima.

—Busco a la señora Basima Mophy.

La mujer negó con la cabeza.

—Se equivoca de casa.

»Aquí vive la familia Cheng.

López revisó nuevamente la dirección.

Era correcta.

—Esta propiedad aparece registrada a nombre de Basima Mophy y Amin Romei.

—Llevamos cinco años viviendo aquí.

»No conocemos a esas personas.

Cuando estaba a punto de marcharse observó un pequeño llavero con forma de rey de ajedrez, permaneció observándolo unos segundos.

Era un detalle insignificante.

Pero, en aquella investigación, ningún detalle resultaba insignificante.

—¿Quién juega ajedrez en esta casa?

—Nadie.

López señaló el llavero.

—Entonces...

¿por qué tienen eso?

La mujer torció el gesto.

—Ya estaba aquí cuando compramos la casa.

»Nunca nos molestamos en quitarlo.

López comprendió inmediatamente lo ocurrido.

No había llegado al lugar equivocado.

Había llegado demasiado tarde.

Aquella había sido la antigua casa de Amin Romei y Basima Mophy.

***

López llamó inmediatamente a James.

—Llegamos tarde.

Pero estoy seguro de que vamos por el camino correcto.

Seguiré buscando la dirección actual de Basima.

No podemos dejar escapar esta oportunidad.

James respondió sin apartar la vista del tablero.

—Estoy de acuerdo.

»El Albañil ya respondió.

»Tal como esperaba...

»jugó Ae6.

James confirmó definitivamente una idea.

El Albañil no utilizaba el ajedrez como un simple adorno para sus crímenes.

Estaba disputando una partida real.

Cada asesinato obedecía exactamente a la lógica del tablero.

Cubrir el rey era una demostración clara de que dominaba la teoría de aperturas y el medio juego.

Aun así, James detectaba una diferencia importante.

Las piezas negras ocupaban mucho espacio, pero comenzaban a perder coordinación.

Las blancas, en cambio, seguían retrasadas en el desarrollo, aunque mantenían una estructura mucho más sólida.

A simple vista parecía un buen momento para atacar.

Sin embargo, James eligió otro camino.

La profilaxis,

No era momento de atacar, sino de impedir que el rival encontrara opciones

Prefería limitar las opciones del Albañil antes que precipitar un ataque.

Al día siguiente ordenó publicar la jugada:

Ab3

acompañada por el mensaje:

«Dime...

¿Desde cuándo juegas ajedrez?»