Ups, he invocado a un demonio por error CAPÍTULO 12
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CAPÍTULO 12

—¡Despierta!

Oí una voz que sonaba enfadada, así que me dieron ganas de mandarla a la mierda y seguir durmiendo. Estaba muy cansada y tenía sueño.

—¡Abre los ojos, bruja!

«Tu madre», pensé porque la palabra bruja la habían pronunciado como si de un insulto se tratara. Era una orgullosa bruja y, en mi sociedad, estaba bien visto usar nuestros poderes y convivir, en total libertad, entre diferentes tipos de criaturas.

—¡Despierta, Morgana!

«¿Cómo sabe mi nombre?», esa pregunta pasó por mi mente. No podía ubicar dónde me encontraba o qué sucedía, solo sabía que tenía sueño.

Alguien me zarandeó un poco y eso sí que me hizo abrir los ojos. Me encontré mirando el techo y me molestó la luz.

Me quejé en alto y quise girarme, taparme con la sábana y seguir durmiendo. ¡A la mierda el mundo!

¡Aunque no me dejaron!

—¡Mírame! Necesitas comer algo, has agotado tu magia.

—¿Mi magia? —susurré mientras luchaba por permanecer con los ojos abiertos. Me pesaban mucho los párpados.

—Sí, tu magia. Necesitas azúcar, comer algo y darme muchas explicaciones.

—Paso —refunfuñé. No quería saber nada del dueño de esa voz irritante, solo quería dormir. La oscuridad era buena, ya que me relajaba y no necesitaba pensar en nada.

Chillé cuando alguien me quitó la sábana y abrí los ojos para protestar con más energía, encontrándome cara a cara con un preocupado demonio.

—¿Astaroth?

—¡Oh, veo que me reconoces! Qué bien —sonaba sarcástico—, al menos no has perdido la memoria ni has colapsado del todo. ¡Cómo se te ocurre agotar tu magia! Sentí que te perdía.

Debí mostrar una expresión de incredulidad, pues no me estaba enterando de nada. Mi mente se hallaba un poco nublada, solo recordaba ir al baño porque mi vejiga estaba a punto de reventar y...

—¡Oh! —Abrí la boca. Fallo mío.

—¿Oh? Así que sabes por qué se agotó tu magia, ¿verdad? ¿Qué intentaste hacer? ¡Te advertí que no usaras tus poderes!

—¡No me lo dijiste! —le respondí, mientras hacía tiempo para pensar una excusa. ¿Qué podía contarle?

¿Que fue porque quería encontrar una manera de dejarte tirado, de romper lo que nos mantenía presos y olvidarme de lo que había sucedido desde que Rowan entró en mi piso cargada de velas ñoñas?

No, definitivamente no podía decirle eso.

—No importa, lo que me preocupa es que volviste a usar tu magia poniéndote en peligro. ¿Qué hiciste?

Me dieron ganas de mandarle a la mierda, pues no tenía que confesarle nada, pero opté por responder con una flagrante mentira que, esperaba, sonara convincente.

—Intenté eliminar a esa mujer del espejo. Así no era capaz de orinar.

El que esta vez puso cara de bobo, entre sorpresa e incredulidad, fue él.

«¡Punto para mí!», pensé mientras por dentro cruzaba los dedos para que me creyera.

Quizá fuera por estar en shock , pero me creyó.

«Otro punto para mí».

—¡Tenías que habérmelo pedido a mí!

—¿Y no lo hice? Te dije que así no podría ir al baño. No quiero orinar mientras veo, de fondo, a una mujer con expresión asesina.

Astaroth se pasó la mano por la cara, lucía demacrado. ¿De veras me había puesto en peligro por emplear mi magia? Eso me preocupó muchísimo porque si no podía usarla, ¿qué sería de mí entonces? Una bruja sin poderes era vulnerable y no me gustaba la idea de depender de nadie.

Él iba a decirme algo aunque, como me dolía la cabeza, tenía sueño y no estaba de humor, le corté, diciéndole:

—¿Y el azúcar? ¿Qué hay para desayunar?

Astaroth suspiró, asintió con la cabeza y se levantó de la cama. Se alejó un paso y se giró, mirándome a los ojos.

—No pienses que esto ha terminado, ya hablaremos cuando te encuentres mejor. No te levantes de golpe ya que te puedes marear, te espero en la cocina.

En cuanto me quedé sola, volví a acurrucarme y solté el aire. Estaba nerviosa, agotada y confundida.

—Vaya mierda de vida —susurré agobiada. Si cada vez que contactara con Rowan, iba a desmayarme... ¿Cómo me las arreglaría para que mi amiga lograra transmitirme una solución para mi gran problema?

¿Acaso podía pasarme algo más?

¡Puta ley de Murphy!