SALVACIÓN
Anoche hubo reunión. Pudo notar que algunos están nerviosos, pero es normal.
Solo uno había acabado su misión, aunque lo más difícil ya está hecho.
Cree que las palabras que escogió de la Biblia les dieron ánimo y fuerza para cumplir con lo debido.
Toca esperar, queda muy poco. Si no lo saben ya, están a punto de descubrir su segundo regalo; solo espera que sean capaces de unir los puntos.
En el fondo no tiene demasiadas dudas, ha oído hablar de esa tal Jimena y, al parecer, es una de las mejores forenses del país.
Además, tampoco se lo ha puesto tan complicado.
Hoy no pone las noticias. Hasta la noche o mañana no saltarán las alarmas y tiene mucho aún que preparar.