SALVACIÓN
Hoy sí va a ver las noticias. Lleva años sin hacerlo, pero la ocasión lo merece.
Las piezas han empezado a caer. En este momento, una reportera está retransmitiendo en vivo desde el lugar donde han encontrado el primer cadáver.
Detrás se ve a la policía moverse de un lado a otro de los jardines del asilo.
Había elegido muy bien al verdugo, sabía que haría un trabajo perfecto.
Las personas son fáciles de manejar, solo necesitas conocer sus deseos más ocultos y darles una excusa legítima para hacerlos realidad.
La periodista habla de que la ciudad está conmocionada ante el macabro hallazgo.
Ilusos, no saben lo que es la conmoción.
En unas horas estarán completamente descolocados y en unos días todo el país estará aterrorizado, mejor aún, sin respuestas.
Puede imaginarlos sacando toda la artillería pesada, pero ni toda la ciencia del mundo ni los mejores policías encontrarán solución alguna.
Solo Dios tiene las respuestas y las ha puesto en sus manos.
Solo la fe enseña el camino, lo demás son solo mentiras que se cuentan los seres humanos para llenar el vacío que sienten por la desconexión de la esencia divina.
Siempre supo que tenía una misión; cada vez que sus padres intentaban derrumbar sus creencias con datos y matemáticas, más fuertes se hacían.
Ellos habían hecho del laboratorio su templo y de la ciencia su religión.
Cuando la justicia del creador cayó sobre ellos, supo que jamás se había equivocado, nadie puede atribuirse los méritos del supremo.
Es su bondad la que elimina los pecados, pero también es su justicia la que los cobra.
Se necesita arrepentimiento sincero y fe para ser merecedor de la salvación.
Ellos no hicieron ni lo uno ni lo otro y por eso fueron ajusticiados.
Ahora sabe que tiene que llevar a la humanidad al camino de la salvación, angosto, difícil, pero el único que permite ser perdonado.
No va a ser sencillo. La gente necesita ver para creer y esa no es la actitud cuando se trata de fe.
Pero si es lo que hace falta, verán; les enseñará cómo el supremo pone todo en su lugar, que su poder es infinito y muy superior al de cualquier mortal.
Todo está en marcha, el milagro ya está sucediendo.
Muy pronto empezará una nueva era y el Señor, en su infinita sabiduría, había elegido muy bien quién debía llevarlo a cabo.