CAPÍTULO 63
—Alba tiene nueve años —dijo Casamayor—. Vive con su madre en Zaragoza y viene conmigo cada dos fines de semana. Nos separamos hace cuatro años, sin dramas, o con los dramas normales.
—¿Y por qué me lo cuentas?
—Porque el otro día no querías saberlo y hoy sí.
Nadia miró el río.
—Yo estuve casada once años con un hombre que trabajaba en un banco y que un día me dijo que vivía con una desconocida. Y tenía razón.
—Eso no es un defecto.
—Eso es una descripción.