CAPÍTULO 38
Empezaron el muestreo con la primera luz, porque Casamayor dijo que el viento se levanta a media mañana y remueve el fondo.
Nueve saladas con agua. En cada una, tres botes: agua superficial, agua de fondo y limo. Guantes nuevos, precinto, etiqueta, firma, fotografía con la hora.
—Cadena de custodia como Dios manda —dijo Nadia—. Si esto acaba en un jurado, no quiero que un abogado me lo tire por un guante.
—¿Va a acabar en un jurado?
—Los asesinatos se juzgan por jurado en España —dijo ella—. Así que sí. Va a acabar delante de nueve vecinos.