Playlist para ignorarme Capítulo 34
81%

Capítulo 34

Cerca

La lluvia comenzó de madrugada.

Suave.

Golpeando lentamente las ventanas abiertas del apartamento mientras el sonido del mar seguía mezclándose con el viento.

Emma estaba tumbada sobre el pecho de Nicolás, todavía medio dormida, escuchando los latidos tranquilos de su corazón bajo su mejilla.

Y sinceramente…

nunca se había sentido tan segura en brazos de alguien.

Nico acariciaba distraídamente su espalda desnuda con movimientos lentos.

Como si todavía no quisiera dejar de tocarla.

Emma sonrió apenas cerrando más los ojos.

—¿Por qué sonríes? —murmuró él con voz ronca.

Ella levantó un poco la cabeza.

—Porque me gustas demasiado.

Nicolás soltó una pequeña risa baja.

Y Emma sintió el pecho calentarse otra vez.

Le encantaba esa risa.

Le encantaba saber que ahora aparecía más.

Nico apartó suavemente un mechón de cabello de su rostro.

Mirándola de esa forma intensa que siempre conseguía dejarla sin aire.

—Tú tampoco ayudas mucho —murmuró.

Emma arqueó apenas una ceja divertida.

—¿Eso era una declaración romántica?

—Era lo máximo que vas a conseguir a las tres de la mañana.

Ella soltó una pequeña risa.

Y Nicolás aprovechó para besarla otra vez.

Despacio al principio.

Como si todavía quisiera tomarse su tiempo.

Pero Emma notó enseguida cómo el beso cambiaba lentamente.

Más profundo.

Más necesitado.

Y el corazón volvió a acelerársele inmediatamente.

Nico deslizó una mano por su cintura acercándola más contra él.

Emma dejó escapar aire lentamente entre el beso.

Todo con él seguía sintiéndose nuevo.

Importante.

Incluso ahora.

Incluso después de haberse entregado el uno al otro unas horas antes.

Nicolás se separó apenas mirándola.

Y Emma vio algo vulnerable ahí otra vez.

Ese miedo pequeño que todavía aparecía cuando sentía demasiado.

—¿Qué pasa? —susurró ella.

Él acarició suavemente su mejilla con el pulgar.

—Nada.

Mentira.

Emma ya sabía cuándo mentía.

—Nico.

El silencio duró apenas unos segundos.

—Solo… sigo intentando entender cómo terminé teniendo esto.

El pecho de Emma se apretó suavemente.

Porque Nico todavía hablaba del amor como si fuera algo que no esperaba merecer.

Ella lo observó unos segundos antes de acercarse otra vez.

Besándolo lento.

Con calma.

Como si pudiera convencerlo de quedarse solo así.

—Pues acostúmbrate —murmuró contra sus labios.

Nicolás soltó una pequeña risa ahogada antes de volver a besarla.

Y esta vez Emma sintió cómo las manos de él recorrían su cuerpo con más confianza.

Más seguridad.

Pero siempre con cuidado.

Siempre atento a ella.

A sus respiraciones.

A sus silencios.

A cada reacción pequeña.

Y quizá eso fue lo que hizo que Emma volviera a acercarse completamente a él sin miedo.

Porque Nicolás nunca tomaba.

Siempre preguntaba incluso sin palabras.

La habitación volvió a llenarse lentamente de besos suaves, respiraciones entrecortadas y manos temblando un poco en la oscuridad.

Emma escondió la cara un segundo en el cuello de Nico mientras él la abrazaba fuerte contra su cuerpo.

Y pensó algo que le dio vértigo.

Ya no sabía imaginar su vida sin él.

La lluvia seguía cayendo afuera.

Pero dentro de aquella habitación…

todo se sentía cálido.