Cómo unos niños jugaron a matarse
I
II
Cierta vez, un padre de familia mató un cerdo, y sus hijos lo vieron; y cuando por la tarde quisieron ponerse a jugar juntos, uno de los niños le dijo al otro:
—Tú serás el cerdito y yo el carnicero.
—Y en esto tomó un cuchillo desnudo y se lo hundió en el cuello a su hermanito.
La madre, que estaba arriba en la habitación bañando a su hijito menor en una tina, oyó los gritos de su otro hijo, bajó corriendo al instante y, al ver lo que había ocurrido, le sacó el cuchillo del cuello al niño y, en su cólera, se lo clavó en el corazón al otro niño, el que había hecho de carnicero.
Después corrió enseguida a la habitación para ver qué hacía su hijito en la tina del baño, pero entretanto se le había ahogado en el agua; por lo cual la mujer quedó tan llena de angustia que cayó en la desesperación, no quiso dejarse consolar por su servidumbre, sino que se ahorcó ella misma.
El marido volvió del campo y, cuando vio todo aquello, se afligió tanto que al poco tiempo murió.