La medida Capítulo 14 #3
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Capítulo 14 #3

Las excepciones.

Las posibilidades.

—Podrá estudiar el posible significado poblacional de la información que ya esté legítimamente en manos del Núcleo.

—¿Sin ella?

—Sí.

La respuesta produjo incomodidad.

También en Voss.

Siguió.

—No podrá examinarla.

—Bien.

—No podrá obtener muestras.

—Bien.

—No podrá obligarla a viajar.

—Bien.

—No podrá impedirle salir de Aonia.

—Bien.

Voss hizo una pausa.

—Pero no voy a escribir una ley que diga que una persona puede impedir que el resto de Marte estudie una pregunta solo porque la pregunta empezó en su cuerpo.

La consejera sostuvo su mirada.

—Ahí está.

Voss sintió el golpe.

—¿Qué?

—La diferencia.

—¿Cuál?

—Tú crees que la pregunta puede separarse de ella.

Voss no respondió.

—¿Estoy equivocada?

Voss pensó en L-17.

Después en Lyra.

Había hecho un esfuerzo consciente por utilizar el nombre desde Aonia.

No siempre lo conseguía.

Quizá aquella fuera la respuesta.

—No lo sé —dijo.

La honestidad sorprendió a la sala.

También a ella.

—Por eso necesitamos reglas antes de saber la respuesta.

Orpheon negó con la cabeza.

—O estamos creando reglas porque no nos gusta que la respuesta pueda ser no.

Voss la miró.

Aquello también era una buena objeción.

Demasiadas.

—Votemos.

Eline levantó la cabeza.

—Todavía hay siete enmiendas.

—Incorpore las cinco técnicas.

—¿Y las otras dos?

—Se votan por separado.

—Eso tardará.

—Ya hemos tardado.

El procedimiento comenzó.

Primera enmienda.

Rechazada.

Segunda.

Aprobada.

Después el estatuto completo.

Las pantallas cambiaron.

COMISIÓN DE CONTINUIDAD HUMANA

CREACIÓN Y MANDATO

Voss permaneció inmóvil.

Los votos aparecieron lentamente. Algunas personas esperaban hasta el último segundo para no revelar que ya habían decidido.

Una aprobación.

Dos.

Tres.

Rechazo.

Rechazo.

Abstención.

Otra aprobación.

Voss dejó de contar.

No ayudaba.

La representante de Orpheon votó en contra.

Esperable.

Salud votó a favor.

Menos esperable.

Dos Casas pequeñas se dividieron.

Infraestructura, a favor.

Investigación, en contra.

Eline no votaba.

Voss tampoco apartó los ojos de la pantalla.

Quedaba una persona.

La consejera de coordinación genética.

No había hablado durante toda la sesión.

Su voto apareció.

A FAVOR.

El sistema calculó.

Durante medio segundo no mostró nada.

Después:

PROPUESTA APROBADA.

MARGEN: 1 VOTO.

Nadie celebró.

Eso le pareció apropiado.

Voss leyó otra vez el nombre.

COMISIÓN DE CONTINUIDAD HUMANA.

Existía.

Una hora antes eran doce páginas.

Ahora era una institución.

Tenía presupuesto.

Competencias.

Plantilla.

Acceso.

Duración.

Capacidad para pedir.

Capacidad para exigir.

Capacidad para convertir preguntas en procedimientos.

La representante de Orpheon recogió su tableta.

—Felicidades.

—No parece que lo digas en serio.

—No.

Se levantó.

—Espero que nunca tengas que descubrir cuánto cabe dentro de la palabra «poblacional».

Voss no respondió.

Las personas empezaron a abandonar la sala.

La consejera de Salud se detuvo junto a ella.

—Por un voto.

—Suficiente.

—Eso depende de para qué.

Voss levantó la mirada.

La mujer señaló el estatuto.

—Para existir, sí.

Después se marchó.

Voss se quedó sola con Eline.

Las paredes seguían mostrando el resultado.

MARGEN: 1 VOTO.

Eline empezó a cerrar documentos.

—¿Quieres que prepare las órdenes de constitución?

—Sí.

—¿Primera prioridad?

Voss pensó en Seguridad.

Miles de permisos.

Dependencias.

Mara.

Pensó en Lyra.

En Aonia.

En una mujer que ya había dicho no una vez y probablemente tendría que decirlo muchas más.

—Auditoría de infraestructura heredada —dijo.

Eline asintió.

—¿Segunda?

Voss miró el artículo sobre consecuencias poblacionales.

No necesitaba leerlo.

Ya lo conocía.

—L-17.

Eline dejó de mover las manos.

Voss la sintió mirarla.

Cerró los ojos un instante.

—Lyra Vale —corrigió.

Eline no dijo nada.

Voss abrió los ojos.

—Evaluación jurídica únicamente. Nada clínico. Nada nuevo. Quiero saber exactamente qué puede hacer la Comisión y qué no.

—Tú has escrito el estatuto.

—Precisamente.

Eline la observó durante unos segundos.

Después asintió.

—Lo tendrás.

Se marchó.

Voss permaneció sola.

La pantalla central seguía encendida.

Una institución aprobada por un voto.

Una palabra suficientemente amplia para contener a una persona.

Poblacionales.

Voss pensó en Mara.

Desde que goberné a gente que convertía palabras en permisos.

Ahora ella acababa de hacer exactamente eso.

Había convertido palabras en permisos.

La diferencia, se dijo, era que había escrito límites.

Revisión.

Consentimiento.

Duración.

Transparencia.

La diferencia era real.

Tenía que serlo.

Voss cerró el estatuto.

El sistema solicitó confirmación final para iniciar la Comisión.

AUTORIZAR CONSTITUCIÓN.

Apoyó el dedo.

Durante un segundo no ocurrió nada.

Después apareció:

COMISIÓN ACTIVA.

Voss retiró la mano.

No sintió satisfacción.

Eso se dijo.

La sala permaneció vacía.

En algún lugar de Marte, Lyra Vale seguía sin pertenecer al Núcleo.

Pero desde aquel momento existía una institución del Núcleo con una palabra suficientemente amplia para argumentar que una parte de ella sí.

* * *