Este no era mi plan (y tú tampoco) (Familia Cresswell-Donovan 5) Capítulo 2. Más información
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Capítulo 2. Más información

Stella

La rutina acabó por salvarla de caer en una profunda depresión. Quedaba de vez en cuando con sus amigas y se iban a la playa o a pasear. Ellas tampoco es que tuvieran mucho dinero, así que básicamente deambulaban por los paseos o tomaban alguna cerveza.

Ellas le hablaron del lío de la boda de Bella.

—Resulta que se iba a casar con un tipo muy estirado, un tal Edward, pero siempre había estado enamorada de Jacob.

Empezó a recordar. Cuando había coincidido con el grupo donde estaban ellos, Jacob, a diferencia de Leo, solía estar tranquilo, en un lado, sin beber mucho.

A veces iba Ben para hablar. Pero si tanto Leo como Ben iban pasando de chica en chica, Jacob, no.

Si alguna vez fue Bella a la hoguera, a él se le cambiaba la cara. Todo tenía mucho sentido.

—Bueno, ellos no son hermanos de sangre, ¿no? —dijo defendiéndolo.

—No, pero han vivido juntos. Es raro.

—Desde los diecisiete. Y luego se marcharon. En realidad, han vivido juntos no a tiempo completo.

—¿Y a ti qué te ha dado para defenderlos? —preguntó una de sus amigas. Ella se encogió de hombros.

—Jacob me cae bien. Siempre ha sido educado. Si fuera el capullo de su hermano me daría igual.

—He escuchado que Bella es un tiburón para los negocios, como su madre —dijo otra.

—No creo que eso sea malo —volvió a defender—. Que una mujer sea inteligente y brille en una empresa es algo que debería suceder más a menudo.

Sus amigas no volvieron a nombrarlos. Ella intentó ser un poco menos antipática, aunque tenía que reconocer que Leo le sacaba de los nervios y más cuando intentaba ligar con ella.

Su corazón palpitaba fuerte cuando los veía aparecer. Dudaba si presentarse un día y decirles, hola, soy vuestra hermana de padre y tengo pruebas. No, no era tan fácil. Tal vez más adelante.

Y si… su padre estaba enfermo, no debía empeorarlo. Aunque cabía la posibilidad de que muriera, por lo que había escuchado y entonces, no tendría la oportunidad de presentarse y preguntarle qué había pasado con su madre o si realmente no sabía nada.

Suspiró cuando los vio entrar de nuevo. Y también iba Ben. Joder. Era demasiado atractivo incluso para mirarlo. Y puesto que no podía enfadarse con su madre o con… su padre, puede que tuviera que desahogarse con alguien.