El Vicio de los Entendidos 20 #3
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Durante todo el camino Leah se la paso cantando esas canciones que me cantaba al oído cuando estaba feliz, hablo y parloteo demasiado que tuvimos que parar a un super por una botella de agua fría. Cuando al fin llegamos al lugar, ella se sentía tan diferente.

-Jerry, no quiero entrar me siento un poco agotada prefiero ir a descansar- dijo

-Entiendo, puedes dejarme aquí, yo ahora pido que vengan por mí, para irme a

casa, no te preocupes- replique.

- No seas tonto, vamos conduce a tu casa y de allí yo parto a la mía- replico.

-Hemos llegado, aquí es donde vivo, gustas pasar a descansar y tomar algo- pregunté.

-No confío en ti querido, pero muero de sed. Así que acepto tu invitación, pasaré solo por un vaso de agua bien fría.

-Anda, pasa, acá está la cocina y el comedor, vamos por tu vaso de agua.

-Esta bien, pero que esté muy fría por favor. Podrías agregarle un par de cubitos de

hielo si no es mucha molestia- replicó.

-Claro, mira aquí tienes tu agua. Pero ven pasa, te quiero enseñar mi hogar. Aquí está mi hermoso jardín, aquí es donde paso la mayoría de mis tardes.

-En realidad es muy hermoso Jerry, ni un anciano podría tener un jardín más bello que el tuyo, pero explicame que son todas estas plantas o flores iguales y de diferentes formas, tan raras como tú- replicó.

-Mejor ven, pasa vamos para acá arriba, está mi habitación y podrás descansar- respondí.

-Esta bien, vamos. Muéstrame- murmuró.

-Recuerdas la cámara que utilizabamos en la universidad, aquí la tengo aun- dije.

-Enserio, esto es como una reliquia. ¿ Aún tienes aquellas fotos que te la pasabas coleccionando?, quiero verlas, necesito verlas- contestó.

-Si todas ellas, aquí están. Mira toma asiento aquí en mi cama, veamoslas- murmure.

-Wooowww, no puedo creerlo, era tan hermosa y joven, mira aquí estamos tomando vino y comiendo pizza, aquí estoy yo sola comiendo mango, aquí estamos bajo la lluvia, aun recuerdo todas esas enormes tazas, la roja siempre fue mi preferida ¡y esta foto no la recordaba¡, ¿de donde es?

, ¿porque salgo tan hermosa?, cuantas más tendrás de estas fotos mías- replicó.

-¿Quieres descansar?, quítate los tenis y puedes subir tus pies en la cama anda, no seas tímida- murmure.

Nos acostamos en la cama durante un par de minutos en silencio y solo escuché su corazón latir tan rápido que parecía que se iba a salir. Yo estaba tan nervioso que me sudaban las manos, y lo único que se me ocurrió decirle a Leah, fue algo tan obtuso que mis palabras salieron de la nada.

-Oye Leah, apuesto a que te puedo besar sin tocarte los labios- dije, sin tapujos.

-Como así, besar me sin tocar mis labios, jamás podrás besarme sin tocarme los labios- respondió.

-Quieres apostar Leah- pregunte.

-Si, apostemos, sé que perderás- respondió.

-Si yo pierdo te doy un masaje, y si tu pierdes me das un beso, un enorme y delicioso beso, de esos que nos dábamos recién nos conocimos- dije.

En ese momento, me acerque lentamente bese despacio sus lindos labios, sentí como sus suave y húmedos labios tocaban y rozaban los míos, sentí como mi corazón latía tan fuerte y rápido.

El sabor de su boca penetró en mi hasta llegar a los recuerdos más íntimos y puros de nuestra existencia.

Su respiración era lenta y tranquila, parecía que estaba encontrando la comodidad a mi lado, sin embargo su rostro fue de sorpresa y asombro, sus mejillas se tornaron rojas, se levantó deprisa.

-Has perdido Jerry, tocaste mis labios- respondió con una voz quebrada y vibrante.

-Esta bien, se perder, pagaré la apuesta. Ponte cómoda para recibir este masaje- replique.

-Cómoda para recibir este masaje, eso se escuchó muy pervertido de tu parte querido Jerry.

-No seas mal pensada, me refiero a que te voltees y te acuestes boca abajo para poder darte el masaje.

Leah se puso en una posición cómoda para recibir un sutil y delicioso masaje de mi parte.

Comencé por recoger su enorme y hermoso cabello, y decirle a Leah lo rico que olía.

Después con mis manos recorrí todo su cuerpo, cada centímetro de ella, desde su cabeza, su cuello y espalda, sus ricas pompas y hermosas y tersas piernas, sin tocarla, solo por encima para sentir nuestra energía penetrándose y reencontrándose nuevamente.

Toque delicadamente sus hombros y empecé a masajear a la vez de forma sutil y fuerte, ella estaba muy tensa y estresada, tras unos minutos masajeando la cabeza, cuello y hombros logró relajarse un poco.

Pase a masajear sus suaves y hermosos brazos y manos, y justo cuando estaba apunto de masajear sus hermosas piernas ella se estremeció de pies a cabeza y me pidió que me alejara.

-Jerry creo que has hecho trampa, y ambas cosas eran beneficiosas para ti, tanto el beso como el masaje- pregunto Leah.

Me acerque lentamente a ella, la tome del brazo y con mi otra mano la acaricie lentamente de la mejilla, y le robe un beso, de esos besos que se reconocen, que se quedan grabados en toda la esencia, el cuerpo y el alma, un beso que te roba no solo los pensamientos sino también los sueños,

y que te deja no sólo extremadamente excitado sino además perdido, enamorado ante ella, ante su sabor, su olor, y su piel.

Ella simplemente se alejó de mí, y se marchó.

Año 2021