EL UMBRAL (SAGA DE TERROR KOI FROIN nº 3) Lo que Emma no contó
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Lo que Emma no contó

Esa misma noche, cuando el resto ya se había marchado, Emma se quedó un rato más en casa de Gabriel, ayudando a recoger las tazas sin necesidad real de hacerlo, solo por no volver todavía a un piso vacío con la cabeza llena de coches inexistentes y hermanos que nunca había tenido.

¾Estás bien? le preguntó Gabriel, secando un plato con más cuidado del necesario.No del todo admitió Emma.

Lo del hermano me ha dejado más tocada de lo que he dicho ahí delante.Gabriel dejó el plato y esperó, sin presionar, y Emma se sorprendió a sí misma queriendo contarlo, algo que llevaba años sin compartir con casi nadie.Tuve un hermano dijo al n.

Se llamaba Diego. Murió cuando yo tenía doce años, un accidente tonto, de esos que no deberían pasar nunca.

Llevo dieciséis años sin decir su nombre en voz alta más de un par de veces al año, en su cumpleaños, en el aniversario.

Y hoy, cuando mi compañera me ha preguntado por él, la punta de la lengua no me pedía inventar un hermano de la nada.

Me pedía hablar de Diego. Como si el Umbral no estuviera creando huecos nuevos en mí, sino tirando de uno que yo ya tenía, de uno que llevaba años cerrado a base de fuerza de voluntad.Kim, que todavía no se había ido del todo y había alcanzado a oír las últimas frases desde la puerta, entró de nuevo en la cocina sin decir nada, y se sentó junto a Emma en silencio, entendiendo de golpe algo que ninguno de ellos había considerado hasta entonces.Puede que no esté inventando huecos nuevos en ninguno de nosotros dijo Kim, pensando en voz alta.

Puede que esté encontrando los huecos que ya teníamos, los que llevábamos años cargando en silencio, y usándolos de entrada, porque son más fáciles de ensanchar que de crear desde cero.Emma se quedó mirándola un largo rato, con los ojos brillantes.Eso signica que cuanto más callado lleve alguien su propio dolor, más fácil se lo pone al Umbral.Puede ser dijo Kim, con una tristeza nueva asentándose en el pecho, junto al calor ya constante de la cicatriz.

Y si es así, todos tenemos algo que el Umbral puede usar, tarde o temprano.

La única diferencia es cuánto tiempo llevamos guardándolo.Esa noche, antes de irse, Emma le pidió a Kim que no le contara a nadie más lo de Diego, no todavía, no hasta que ella misma encontrara el momento de hacerlo a su manera.

Kim se lo prometió, y cumplió esa promesa durante meses, incluso después de que todo hubiera terminado, porque algunas cosas, decidió, seguían siendo solo de quien las había vivido, con Umbral de por medio o sin él.