CAPÍTULO 22
Logan
—Vamos a jugar a un juego.
—¿Un juego? ¿Te parece que estamos para juegos? —cuestiona.
«Qué curioso. Si supiera que llevamos jugando desde hace bastante rato…».
—Sí. Vamos a jugar a la ruleta rusa dentro de este coñito.
—¿Qué quiere decir eso? —dice con cara de pánico. Me río y empujo más el arma dentro de ella.
—Quiere decir que te haré preguntas; si no las contestas o contestas mal, apretaré el gatillo y te adelanto que solo hay una bala.
—Logan, suéltame, por favor. No me gusta esto.
—Shhh… tan solo tienes que responder. Primera pregunta: ¿Te gustan las películas de terror?
—Ehhh… ¿Sí? Sonríe.
— ¿Qué recuerdas?
—Tuve un accidente, aquí, pero estábamos bien, las tres. Y esa pick-up no estaba allí.
Con una mano mantengo la pistola en su lugar y con la otra, usando el dedo pulgar, hago círculos sobre su clítoris para premiarla; sé que lo que dice es verdad.
Suelta un gemido.
—Siguiente pregunta: ¿Quién soy?
—Logan.
Sonrío.
—Respuesta incorrecta. Otra oportunidad. ¿Quién soy?
—¡Logan! —repite. Vuelvo a sonreír.
—La respuesta correcta es que soy tu puñetero novio. Ni la muerte va a conseguir separarme de ti.
Y aprieto el gatillo.