CAPÍTULO 13
Logan
—Quédate aquí.
No espero respuesta, salgo de la habitación corriendo para llegar rápido abajo.
Cuando giro a la cocina, me encuentro con una escena que no me esperaba.
Sara, en el regazo de John, apuñalándolo como una posesa. Ya está muerto y ella no para.
Escucho el grito de pánico de Mia atrás mío. Se acerca a su amiga, cae de rodillas a su lado y le pide que pare.
Todos los invitados están en el lugar, rodeando la escena, en silencio; nadie reacciona, nadie dice nada.
Siento una mano en el hombro.
—Tú dirás —dice Nate en voz baja.
—Ya sabes lo que hay que hacer —respondo sin apartar la vista de Sara, que sigue abriendo heridas en el cuerpo de mi amigo.
—¿Y Mia lo va a permitir? —me pregunta.
Sé a lo que se refiere. Se vienen tiempos difíciles. Necesito llevarme a Mia lo más lejos posible, distraerla y que no vea la futura muerte de su amiga.
—No podrá hacer nada al respecto, ya me encargo yo de eso.
Con el rabillo del ojo veo cómo asiente, pasa por mi lado y le hace una señal con la cabeza a Harris, Will y Eric. Estos asienten en respuesta, aún en completo silencio.
Nate se acerca a Sara por detrás, la coge con ambas manos por las axilas y la arrastra mientras ella sigue intentando clavar el cuchillo en John.
Está desquiciada. Cuando mi amigo la levanta, esta intenta herirlo, pero no lo consigue, porque Will le quita el arma de la mano.
—Se terminó. Te metiste con uno de los nuestros — le dice este.
—¡Suéltame! —grita ella a Nate, que continúa arrastrándola hacia la salida.
—Logan… —Volteo hacia Mia, que sigue arrodillada junto al cuerpo de John; me mira fijamente, llorando.
Me acerco a ella, le extiendo una mano, la ayudo a levantarse y dejo que se sienta segura entre mis brazos.
Llora cada vez más fuerte sobre mi hombro, mientras la abrazo con fuerza.
—Todo va a estar bien. —Intento calmarla.
—¿Qué le van a hacer? —pregunta entre sollozos.
—Tan solo la llevarán al bosque hasta que reaccione.
—¿Y si no lo hace? ¿Dónde está Claire? Antes de despertar ella… estaba con tu amigo; él estaba lleno de cera.
—¿Cera? ¿Mi amigo?
—Sí, el rubio con el disfraz de vaquero, estaba lleno de cera y ella…
—Shhh… Eso no pasó, Mia, Will está bien. Es John quien está ahí, muerto.
—Lo siento.
—¿Por qué lo sientes?
—Es mi culpa… El accidente. Por mi culpa estamos aquí.
—Vamos a dar un paseo. —La separo de mi cuerpo, cojo con ambas manos su cara.
—¿Ahora? —Me mira confundida.
—Sí, vamos a caminar un rato para distraernos, lo necesitamos.
Vuelve a asentir. Le cojo la mano y salimos de la casa, escuchando los gritos desconsolados de mi amiga.
Tengo que ser más inteligente que ellos.
«Es una pesadilla. No es real».