PLAN B
Drakar resolvió que era hora de aplicar el escenario B, viajar con Coraje solo ponía al muchacho en mayores apuros.
El plan de Le Blanc había fracasado. Ni el Duque Perro ni el Diario de Maddam Thenesis estaban allí.
El vikingo debía regresar a Hohenzollern a rendir cuentas de la misión fallida.
Coraje seguiría viaje hasta Londres para reencontrarse con Diciembre y Katia. Fin de la aventura.
Drakar se marchó agazapado por donde habían venido. Coraje, en cambio, fue guiado a la salida trasera de la fortaleza. Desde allí, Lord Zaracen lo guio por los jardines traseros hasta llegar a una especie de escotilla desde donde se abría paso un túnel oscuro.
—Hasta aquí tengo permitido llegar. Debo volver. Si el Duke Perro regresa, se pondrá furioso cuando vea el desastre que las wiccas han dejado.
—Al finalizar el túnel llegarás a la superficie. Una vez fuera, estarás a medio día de caminata de Fort William, desde allí puedes coger un tren directo a Londres.
Coraje estrechó su mano y Lord Zaracen bajó la cabeza para que se la rascara como a un perro.
La fortaleza del Duke Perro estaba ubicada en una especie de triángulo de las Bermudas, su entrada y salida violaban las reglas físicas convencionales. Al cabo de medio día de caminar a oscuras, sin comprender si iba hacia abajo o hacia arriba, divisó un rayo de luz al final del túnel.