El secreto del dragón escondido EL REGLAMENTO
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EL REGLAMENTO

Como lector, siempre odié leer largos reglamentos de juegos; en cambio, prefiero jugarlos y aprender en el camino. Es por ello que opté por quitar el reglamento formal y pasar al siguiente capítulo, pero antes les dejo algunas ideas fuerza.

La Carrera de las Casas se trataba de un peligroso juego donde participaban diez equipos, compuestos por las diez Casas de Hohenzollern.

La carrera se celebraba una vez al año como una antesala a la Junta del Gran Consejo, donde las Casas resolvían por votación la renovación del futuro de sus miembros.

Cada Casa tenía un voto en la junta del Gran Consejo; sin embargo, la Casa que resultaba la ganadora de la Carrera obtenía el privilegio de un voto adicional para desempatar.

LAS CASAS DEL GRAN CONSEJO

CASAS ANTIGUAS CASAS RENACIENTES

CASA DE LOS MINSK CASA DE PENDRAGON

CASA DE LAS INDIAS CASA DEL MAR DEL NORTE

CASA DE LOS DRAGONES CASA DE LOS ARIANOS

CASA DEL SUR CASA PRUSIANA

CASA DE LOS LORES CASA DE LOS BORBONES

Las Casas estaban divididas en dos grandes grupos, las Casas Antiguas y las Casas Jóvenes o Renacientes. La Carrera de las Casas tenía un reglamento estricto. Cada Casa debía presentar un equipo compuesto por:

1 retador

2 alfiles,

30 defensores

20 corredores

Si un partido de fútbol de 22 jugadores puede parecer mucho, esto es aún peor.

Participaban 53 jugadores por cada Casa y un total de 530 jugadores en escena, a lo que se le sumaba un Capitán General de los Juegos, al cual todos debían vencer.

Esto sin contar a los jueces ubicados en posiciones estratégicas para hacer sonar los cuernos según cada fase del juego.

El Capitán General de los juegos era Sulhat, guardián supremo del Castillo de Hohenzollern. Jamás batido. Lo cual otorgaba a la Casa de Sir Jules Le Blanc el voto doble desde hacía años. A pesar de ello, los retadores no perdían la esperanza de vencerlo.

El objetivo del juego, básicamente, era que alguno de los retadores de cualquiera de las Casas venciera al Capitán General de los Juegos.

Para que un retador tuviera la chance de retar a Sulhat en un combate, necesitaba que su equipo cumpliera exitosamente con varias fases de la carrera.

Allí era donde el rol de los alfiles, corredores y defensores se tornaba crucial.

El objetivo del juego es simple: entregar el estandarte al retador para que este pueda desafiar al Capitán. Para conseguirlo, al menos uno de los corredores debía llegar hasta la posición del retador de su equipo y entregarle el estandarte de su Casa.

Lograr este objetivo no era sencillo. Los corredores debían esquivar y burlar a los defensores de los demás equipos y luego cuidarse del brutal ataque de los alfiles. Para ser descalificado el corredor debe tocar el suelo con ambas manos o con su cara.

La carrera de las Casas es un juego honorable que no permite trampas, cuando un jugador es eliminado, debe retirarse voluntariamente del juego.

Sin embargo, lo que sí está permitido es la política. Las Casas pueden ponerse de acuerdo para intentar disminuir la cantidad de jugadores de las otras. Así y todo, al final solo puede haber una Casa Ganadora, por lo que no hay complot que asegure la victoria.

Luego de las fases de clasificación, llega la parte más difícil. Los corredores deben pasar entre los alfiles, los cuales intentarán evitar por cualquier método que esto suceda. Los alfiles son fuertes, rápidos y letales. Sir Benjhamin había ocupado el Rol de alfil en varias oportunidades.

Hay dos alfiles por cada Casa, los cuales deben detener a todos los corredores clasificados para evitar que entreguen el estandarte a su correspondiente retador.

En la tercera y última etapa del juego, los retadores clasificados deben pelear mano a mano.

Es aquí donde comienzan los duelos. Todos los retadores que hubieran recibido su estandarte deben entrar en las arenas y vencer a sus oponentes.

Para que un retador quede eliminado, solo hay una regla: que se dé por vencido o que caiga noqueado.

Así los retadores se van eliminando entre ellos hasta quedar un único retador que podrá desafiar al Capitán de los Juegos de Hohenzollern: Sulhat.

En los últimos 15 juegos nadie había logrado vencerlo. Sir Godofrid por la casa de Pendragon había estado cerca el año anterior y este año buscaba la gloria.

El único retador que había logrado vencer a Sulhat unos 15 años atrás había sido, ni más ni menos, el Duke Perro; mas su paradero, como ya todos sabemos, era un tanto misterioso.