INFORME MATUTINO
Cuando Coraje se despertó sintió una puntada en la boca del estómago y tuvo que quedarse quieto hasta que el dolor cesara.
Diciembre había salido a recorrer la embarcación.
Se había puesto el perfume de los sábados; el intenso aroma a lavanda todavía estaba en el aire.
Se aseó rápidamente, pero antes de salir, alguien deslizó una nota por debajo de la puerta. Se trataba de un comunicado oficial.
Richard Anderson, Capitán del Nautilus, tiene la triste misión de informar a sus pasajeros que, desafortunadamente, anoche, en la madrugada del 2 de diciembre, una dama de origen europeo tropezó en cubierta y se golpeó el cuello, lo cual provocó su muerte inmediata.
Se trataba de la Condesa de Lotti. La mujer, quien viajaba sola, fue atendida por el cuerpo médico del Nautilus, el cual nada pudo hacer para salvarla.
Un sacerdote dio la unción a las 6,30 de la madrugada. En paz descanse.
Se les recuerda a los señores pasajeros que está prohibido circular por la cubierta de noche sin la compañía de un marinero y recomendamos limitarse al área de recreación permitida en horario nocturno en el restaurante, el gran salón de baile y la sala de juegos. Sin más, los saluda,
C. R. A. – Capitán Richard Anderson.
En ninguna parte del informe se hacía referencia a la mordedura en el cuello de la víctima. El Capitán Anderson había optado por omitir el burdo detalle.