El reflejo de Oriente. El espejo Makyo 10 · Cuarenta y ocho horas
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10 · Cuarenta y ocho horas

Señor:

Tenemos el honor de comunicar a V. E. que las operaciones de las fuerzas terrestres y navales de los Estados Unidos contra las defensas de Manila pueden empezar en cualquier momento después de expirar el plazo de cuarenta y ocho horas desde el recibo de esta comunicación por V.

E., o más pronto si fuese necesario a consecuencia de un ataque por vuestra parte.

Este aviso se da con objeto de conceder a V. E. ocasión de desalojar de la ciudad a la gente que no sea combatiente.

Muy respetuosamente. Wesley Merritt, mayor general del Ejército de los Estados Unidos, comandante de las fuerzas terrestres. George Dewey, contraalmirante de la Armada de los Estados Unidos, comandante de las fuerzas navales de estación en Asia.

En la cubierta, debajo del sello de entrada: el plazo corre desde la recepción del original. Vence el día nueve, a las doce y media. La hora de esta copia no lo modifica.

Anotaciones de distribución. Pasen traslados a los encargados de alojamientos y de establecimientos donde haya enfermos.

Se requiere respuesta acerca de los medios de salida y del lugar donde recibirían a las personas evacuadas.

Las relaciones de carruajes deberán expresar si se hallan disponibles, cuántas personas pueden conducir y qué autoridad permitirá su paso.

Un carro destinado al transporte de municiones no se contará de nuevo entre los que puedan retirar camas.

De una de las dependencias se devuelve el traslado con las palabras «enterado del plazo» y la pregunta «¿por dónde?», escritas debajo, sin separar ambas contestaciones mediante punto.

En la primera vuelta de la hoja consta que hay familias dispuestas a salir llevando lo que puedan sostener en las manos.

Piden conservar juntos a los niños y a quien los tenga a su cargo.

Los nombres se entregarán cuando se indique el punto de reunión; algunas personas han dado el de la casa donde se alojaban antes y desconocen cómo se llama la calle en que han pasado la última noche.

Las camas permanecen en los corredores. Se solicita que la orden de reunir a las familias no se publique hasta saber adónde han de ir, pues el corredor por el que tendrían que bajar está ocupado por otras camas y no hay segundo acceso.

Número de personas que podrán salir: casilla vacía.

II. Gobierno General de Filipinas. Manila, 7 de agosto de 1898. Respuesta a los comandantes de las fuerzas americanas.

Minuta de salida. Registro a lápiz en el ángulo superior: diecisiete horas y veinticinco minutos.

En la hoja de remisión: diecisiete y diez.

Ninguna de las dos anotaciones está tachada.

Papel de oficio, sello del Gobierno General; el margen izquierdo conserva un fragmento de la oblea que sujetó otro pliego.

Al mayor general del Ejército y al contraalmirante de la Armada, comandantes respectivamente de las fuerzas de tierra y mar de los Estados Unidos.

Señores:

Tengo el honor de participar a SS. EE. que a las doce y media del día de hoy he recibido la notificación que se sirven hacerme de que, pasado el plazo de cuarenta y ocho horas, pueden comenzar las operaciones contra esta plaza, o más pronto si las fuerzas de su mando fuesen atacadas por las mías.

Como su aviso se da con objeto de poner a salvo a las personas no combatientes, doy a SS.

EE. las gracias por los sentimientos humanitarios que han demostrado y que no puedo utilizar, porque, hallándome cercado por fuerzas insurrectas, carezco de puntos de evacuación donde refugiar el crecido número de heridos, enfermos, mujeres y niños que se hallan albergados dentro de murallas.

Muy respetuosamente B. L. M. de SS. EE. Fermín Jáudenes, gobernador general y capitán general de Filipinas.

Al dorso de la minuta, para despacho interior.

Continúa pendiente la designación de refugio fuera del recinto.

Las dependencias que hayan recibido la consulta anterior conservarán a su cargo a las personas alojadas hasta nueva orden.

Distingan en la relación a quienes puedan andar, a quienes necesiten ayuda y a quienes solo puedan ser conducidos acostados.

No se considerará desocupada una cama mientras falte noticia de que el enfermo ha llegado a otro lugar donde acostarlo.

De la relación particular de un alojamiento: nueve personas capaces de caminar por sí; tres con auxilio; una en cama.

La mujer de esta última puede caminar, pero solicita acompañarla.

En consecuencia, la primera cifra queda en ocho para una salida separada.

Los tres niños han sido contados con la mujer que los trajo; uno de ellos tiene otro apellido.

La diferencia se advierte para que no se detenga al grupo cuando se llamen los nombres.

Vuelto el margen hacia dentro, una nota más pequeña: hay dos entradas a la casa.

La que corresponde al número de la lista es demasiado estrecha para la cama.

Por la otra se accede a un patio con una pila, tres peldaños y un corredor cubierto que comunica con la misma habitación; si se dispone el traslado, deberá enviarse a alguien a reconocerlo antes de traer los hombres, porque ya se intentó sacar al enfermo de lado y hubo que volver a tenderlo.

Encima de la última línea: conservar esta indicación con la relación. El portador conoce la puerta.

III. Cuartel general de las fuerzas de mar y tierra de los Estados Unidos. Bahía de Manila, 9 de agosto de 1898. Intimación.

Anotación en la cubierta de recepción: catorce horas y veinte minutos.

Registro de esta copia: quince horas menos cinco.

Traslado castellano abreviado, distribuido para conocimiento de las autoridades.

Tres párrafos. El pliego americano conserva el membrete sin mancha; en la copia, una corrección de «afrontaría» por «afrontará», salvada al pie.

Los sufrimientos que aguardan a los heridos, enfermos, mujeres y niños en caso de ataque contra las defensas de la ciudad murada, donde se encuentran reunidos, han de hallar eco en un general capaz de la resistencia que V.

E. ha mantenido desde la pérdida de las fuerzas navales y sin esperanza de auxilio.

Apelamos a esos sentimientos sin menoscabo del honor y del deber que reconocemos en V. E.

Rodeada por fuerzas que aumentan, con una poderosa escuadra ante su frente y privada de perspectiva de refuerzos, la ciudad afrontará, si se llega al ataque, un sacrificio de vidas que juzgamos innecesario. Las consideraciones de humanidad hacen imperioso evitarle los horrores de un bombardeo.

En consecuencia, exigimos la rendición de Manila y de sus fuerzas.

Wesley Merritt. George Dewey.

Salvada la corrección en el traslado. Se entregan dos ejemplares para la reunión convocada. El original queda bajo su cubierta; no se desprenderá de ella para tomar nuevas copias.

Recibo de la segunda copia: se pide otra para la dependencia que ocupa ahora las bóvedas de San Agustín.

El traslado del cuartel general ha dejado libros en el alojamiento anterior.

Las hojas sueltas llegarán primero y se cotejarán después con el registro, conservando las horas que lleven escritas aunque no coincidan con las de recepción en el nuevo despacho.

Nota para el reparto. La entrada de las bóvedas se alcanza por un paso que deberá permanecer libre.

Se han arrimado cajones contra la pared húmeda y las cintas de los legajos inferiores toman agua.

Pónganse tablas debajo. Quedan una mesa, dos candeleros y un arcón de correspondencia junto al sitio donde ha de girar la camilla; muévase el arcón antes de que llegue otra.

La copia pedida se dejará sobre la mesa, al lado de la lámpara, y se solicitará recibí de quien atienda allí.

Los recados de palabra no se asentarán como entrega.

En el extremo del recibo: falta el segundo ejemplar del aviso del día siete. Se remitió con los alojamientos y todavía no ha vuelto.

IV. Gobierno General de Filipinas. Manila, 9 de agosto de 1898. Respuesta a la intimación.

Papel de oficio. Sello de recepción del Consejo, inclinado hacia la derecha, sobre el doblez. Salida anotada: dieciocho horas y cinco minutos. Remisión al portador: diecisiete horas y cincuenta y cinco. Copia para el expediente de defensa; la firma se traslada por su nombre, sin imitar la rúbrica.

Al mayor general del Ejército y al contraalmirante de la Armada, comandantes respectivamente de las fuerzas de tierra y mar de los Estados Unidos.

Señores:

Recibida intimación de SS. EE. para que, obedeciendo a sentimientos humanitarios que invocan y de los que yo participo, rinda esta plaza y las fuerzas a mis órdenes, he reunido la Junta de defensa, la que manifiesta no poder acceder a su petición; pero, teniendo en cuenta las circunstancias excepcionalísimas que en esta plaza concurren, SS.

EE. exponen y yo por desgracia tengo que reconocer, podría consultar a mi Gobierno si SS.

EE. otorgasen el plazo estrictamente necesario para hacerlo por la vía de Hong Kong.

Muy respetuosamente B. L. M. de SS. EE. Fermín Jáudenes, gobernador general y capitán general de Filipinas.

En la carpetilla interior: por acuerdo de la reunión se ha extendido la fórmula de negativa y la proposición de consulta.

Remítase la comunicación sin esperar a que concluya la copia del acta.

El acuerdo queda asentado antes de su desarrollo; los demás extremos se incorporarán cuando se haya terminado la relación de los pareceres.

Para la consulta se solicita la previsión de tiempo por la vía indicada.

En la casilla «salida» se ha escrito «por determinar».

En la de «respuesta» no hay anotación. A la pregunta de si el término solicitado comprende la ida y el regreso se contesta que deberá comprender cuanto sea indispensable para recibir órdenes; esta contestación carece de cifra.