Si queréis de nuevo entrar…
–La llamaremos Ariadna –dijo el padre, entusiasta.
Y la niña fue una de las muchas Ariadnas y Laias que aparecieron en Cataluña en los años de la fiebre sesentera.
Julieta Miralpeix, que se parecía un poco a Teresa Gimpera cuando aún era morena, lo iba pregonando por ahí: –Le hemos puesto el nombre por Jordi Fornas, que diseñó aquella cubierta tan bonita de los libros de la Antologia Catalana.
Cuando tuvo cuatro cuartos –ganados en corridas de estío en los cosos de Figueres y de Roses–, se compraron un piso en la casa de los Toros de la Gran Via, obra de los arquitectos Antonio de Moragas Gallissà y Francisco de Riba Salas, que en el balcón tenía una gran fotografía de Català-Roca, de una chicuelina.
A Julieta le hubiera gustado enfundarse un disfraz de vaca y que la poseyera un toro.
Y aunque, según la mitología, Minos salió del mar para poseer a Pasífae, Ramonet era un simple picador y, de haber clavado la pica, habría salido un caballo con cabeza de pez y no el minotauro.
La fiebre sesentera dio paso al setentarismo y al ochenterismo, Ariadna creció bella y lozana, y acompañaba a los escritores por el sencillo laberinto de los bares de la calle de Marià Cubí.
Teseo Gratallops le pidió una espada para matar a la quimera taurinoectodérmica.
Ariadna también le dio una madeja de pura lana virgen, que el chaval fue desmadejando por la noche barcelonesa, simulando que acababa de matar a la bestia.
Ariadna era discreta y módica, enamoradiza, y le gustaba bailar en el Up & Down, que era una discoteca de moda.
En verano, el falsario Teseo Gratallops raptó a Ariadna y se la llevó a Menorca, pero enseguida se hartó de ella y la dejó plantada por una sueca.
Dionisio Valdepeñas la encontraba guapita y se la llevó al catre.
Se casaron de penalti, tuvieron seis hijos, al mayor le dieron una beca de ”la Caixa” y ahora trabaja en el MIT .
De los otros cinco, dos viven en casa de sus padres.
Una hija es abogada y otra okupa. El pequeño fue director del diario Sport .
Todo esto parecen ahora cuentos chinos. Ariadna añora a Teseo Gratallops y sueña que van por Barcelona en el Golf GTI 16 válvulas negro del chico.
Mientras tanto, lee las noticias que se publican en la prensa extranjera sobre la manipulación de las nubes del cielo, los avances de Chat GPT que te dejan turulato, las trampitas de la reduflación y los terremotos que provocan los fans de Taylor Swift, con sus saltos en los conciertos que realiza en estadios y coliseos.
«Si queréis de nuevo entrar...»