Ay Dios, es un Nerd 25.
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25.

No oí la primera vez que sonó el despertador, por lo que comencé el día tarde. Me duché y me vestí a toda prisa y llegué a la oficina sin desayunar. Fui a la cocina para tomar un café y unas galletas cuando vi que llegaba Liss.

—¡Brenda, qué cara tienes! Parece como si… espera. ¡Tú no has dormido en tu casa esta noche! —Liss estaba deleitada.

—Buenos días, Liss. ¿Se me nota mucho? —dije yo somnolienta mientras mojaba una galletita en el café y tapaba un bostezo.

—¿Entonces? ¿Cómo fue? No omitas los detalles —dijo con picardía mientras se inclinaba en su silla.

—Liss, creo que voy a tener que decepcionarte. Empezamos a hablar de sueños. Yo me quedé en el sofá…

—¿Y? —preguntó con impaciencia.

—Y nada. Me quedé durmiendo, eso es todo.

—¡Brenda! ¿Por qué no quieres nada con el otro? —dijo Liss medio en broma, medio en serio—. ¡Con este las cosas no funcionan!

Ya en mi despacho, encendí el ordenador y me puse a mirar los emails de ayer. Mucha gente se queda trabajando hasta tarde. Nunca sabes lo que te vas a encontrar al día siguiente. Poco después de que yo hubiera cerrado sesión, el Director de Finance, Joseph McCarthy, me envió un email :

Buenas tardes, Brenda:

Nos hallamos inmersos en el proceso de cubrir una vacante de Finance Controller de manera urgente.

Tenemos un candidato muy potente y capacitado que ya está haciendo varias entrevistas con el equipo.

Me han informado de que tiene una conexión contigo, por lo que me gustaría saber si estás disponible para aclarar unos puntos.

¿Podríamos vernos hoy para profundizar?

Saludos cordiales, Joseph McCarthy

Típico: me pregunta por email pero, igualmente, sin preguntar, ya me había organizado un meeting en la agenda para hoy a las 11:00, solapándose con otras reuniones que ya tenía planeadas.

No tenía muchas opciones. Acepté la reunión y le confirmé mi asistencia.

Di un largo suspiro. Por supuesto, era para hablar de Brad, el perfecto, y yo no tenía que ser menos.

En una empresa como esta la etiqueta es muy importante, y comportarse de una manera profesional aquí es una prueba de cómo va a encajar uno.

El problema es que aún no sé cómo va a encajar conmigo tener a ese Brad aquí, trabajando en la misma oficina que yo, yendo a la máquina de café de la misma cocina, viendo a los mismos colegas, yendo a las mismas cenas de Navidad.

¿Juntos o separados? Me pregunto si no estoy oponiendo demasiada resistencia a algo que es inevitable y natural.

¿Mi destino es Brad de Finance entonces?

El camino más fácil, sin duda. Podríamos ir al trabajo juntos.

Se me fue el santo al cielo. Ya casi eran las once. Una cosa tenía clara: no iba a mentir ni a inventar. Voy a ser profesional y al mismo tiempo voy a ser sincera.

Avisé de que no iba a poder asistir a las otras reuniones y me puse en marcha, dirigiendo mis pasos por el pasillo hacia la Yellow Room, donde tenía reservado con Joseph.

Llegué antes. La habitación era un cubículo grande de cuatro por seis metros con una puerta de cristal.

Hacía honor a su nombre con las paredes con motivos amarillos.

Desde una ventana que cubría una de las paredes del suelo al techo podía verse el río.

Me senté en la mesa ovalada de madera clara a esperar a mi interlocutor.

Toqué la fibra del asiento y me recordó a la del sofá de Brad. Recordé la luz tenue, su voz…

—¡Brenda! Buenos días, te agradezco que hayas venido —dijo McCarthy mientras entraba por la puerta, interrumpiendo mis pensamientos. Era un hombre ancho y corpulento. Su cabeza era completamente calva, sin arrugas. Su rostro parecía ser capaz de generar cualquier expresión.

—Buenos días, Joseph —dije yo echándole la mano—. ¿Cómo está? ¿Cómo está su perro?

Joseph se quedó parado medio segundo, sin entender.

—Ah, no esperaba que te acordases. Sí, está bien —dijo con una sonrisa—. Ahora tenemos dos. Un golden y un collie.

Lo había conocido hace un año en un evento de la empresa. Soy buena para recordar estos detalles personales. Hace mucho más fácil hacer networking .

Tras las formalidades nos sentamos y él fue directo al grano.

—Brenda, me gustaría informarte de la situación. Tenemos una vacante inesperada en el equipo. Tuvimos que dejar ir a un compañero por varias razones. Hay empresas que se dedican a robar buenos empleados ofreciendo salarios más altos. Es siempre así.

—Claro.

—Por eso nosotros somos una empresa competitiva donde cada uno recibe según su potencial y su trabajo, pero también nos gusta asegurar la calidad de vida de las personas y, sobre todo, la estabilidad —dijo él. Estaba empezando a tejer algo con sus palabras. Es muy astuto.

—La estabilidad es muy importante para los negocios.

—¡Efectivamente! Y tú, que vienes de Sales, lo debes saber mejor que nadie —sonrió un poco y gesticuló con las manos—.

Por tanto, este es el contexto en el que nos encontramos.

Necesito contratar a un Financial Controller cuanto antes —sacó unas hojas de papel donde tenía información, el currículum de Brad—.

Ahora, he recibido este CV de un candidato que es perfecto. Totalmente perfecto.

No dije nada.

—No quiero adelantar nada —continuó—, porque aún tenemos que revisar otras solicitudes y HR tiene sus propios procedimientos, pero la cosa promete.

—Hizo una pausa—. Me he enterado de que tú tienes una conexión con el aplicante Brad James.

—Inspiró y me miró directamente—. Puede que parezca un poco intrusivo, pero por mi parte tengo el deber profesional de preguntarte el carácter de esta conexión…

—Oh, claro. Está todo bien —dije yo.

—Como te decía, estamos muy preocupados con la estabilidad en esta empresa y en el departamento en concreto.

¡Y HR tiene sus procedimientos! Disculpa que lo repita de nuevo, pero hay políticas para evitar el favoritismo en estos casos.

Recursos humanos tiene que registrar el carácter de la relación.

Dado que estáis en departamentos diferentes, no creo que sea un problema.

—Por supuesto, no hay conflicto de intereses —dije yo.

—¿Verdad que no lo hay? No es preciso que digas más.

Yo me quedé muy sorprendida.

—¿Entonces no le gustaría que yo diera una referencia de su carácter?

—No hace falta. Este candidato es perfecto. Y si estáis juntos, yo ya tengo muy clara la calidad de su carácter —sonrió—. No hacen falta más referencias. Eso sí, como te decía, nosotros valoramos la estabilidad…

—No se preocupe.

—¡Veo que nos entendemos! Muchas gracias, Brenda, por tu franqueza. Ahora me voy a comer. Que tengas un buen día.

Salí de la Yellow Room con la sensación de ser un engranaje más en una máquina que no conduzco.

Quizá nunca tuve la capacidad de impedir que Brad aplicase.

Realmente era su derecho hacerlo si él quería.

La empresa no es mía. Ahora bien, está llegando muy lejos lo que las personas están sobreentendiendo de nosotros dos. Porque es un malentendido.

Quizá podría hacer lo contrario: hablar mal de mi empresa a Brad. Le escribí un mensaje en la pausa del almuerzo:

Hola, Brad. ¿Cómo estás? A lo mejor podemos vernos para que te cuente del trabajo.

Él respondió cinco minutos después:

Hey. Ahora que lo dices, va todo genial.

Tengo dos entrevistas con ellos esta semana.

¡Viento en popa! Por eso mejor que no nos veamos, como me dijiste que te pusiste enferma, no me gustaría pillarlo yo y arriesgar mi presentación.

La presencia física es muy importante. Seguro que lo entiendes. Añadió una carita sonriente.

Oh, es que me enteré de algunos detalles que te pueden interesar , le escribí de vuelta. También quería hablarte un poco más de esta empresa. Como todo, no es lo que parece. La hierba es siempre más verde en el jardín del lado…

No te preocupes, de momento el salario sobre la mesa es excelente , envió él con una cara sonriente. ¡Podré aguantarlo!

Por supuesto. Como siempre, el dinero lo justifica todo.

Reparé en que Brad el que ronca me había respondido:

Tuve un sueño con una casa que ahora está siempre vacía. He tenido una idea para el fin de semana. Me gustaría contarte. ¿A lo mejor quieres tomar un helado esta tarde?

Sí. Necesito distanciarme de estas movidas de trabajo.

Aún no sé mucho de Brad el nerd . Creo que empiezo a oscilar con naturalidad hacia él, como si se volviera un lugar en el que me siento segura.

Con todo, ¿cómo son sus padres? ¿Cuál es su comida favorita?

¿Quiere hijos? ¿Estoy pensando de más las cosas?

Y Brad de Finance: me apresuré con él y ahora parece que va a ser lo que me toca, como si fuera mi destino.