Ay Dios, es un Nerd 12.
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12.

A la mañana siguiente llegó otro mensaje:

Hey, hay proyección de una película en mi facultad mañana a las siete de la tarde. ¿Te apetece venir? Si no es muy tarde después del trabajo.

Muchos días aún estoy trabajando a esa hora. Probablemente tendría que dar alguna explicación a los que se quedaban en la oficina a esas horas. Como Tim, por ejemplo.

¡Hola! Claro, ¿dónde nos vemos? , le escribí.

¿Demasiado efusiva? Creo que estoy pensando las cosas demasiado. Por una vez me gustaría dejarme llevar.

Lunes por la mañana. En el trabajo tuve una tormenta de preguntas de Liss:

—¡Brenda, no te escondas! ¿Qué pasó con la cita? Nos tienes a todos en ascuas y yo aquí sin saber nada.

—¿A todos? ¿Qué quieres decir? ¿Es que se lo has contado a alguien más, aparte de Jones?

—Bueno, tú ya se lo habías contado a más gente, ¿verdad? —Liss se mordió el labio.

—Pues no, solo a ti y a Jones —respondí.

Samantha apareció por la puerta como un reptil:

—¡Brenda, cariño! No sabía que tenías un novio. Me alegro mucho y te doy la enhorabuena —dijo con una sonrisa.

—¡Hola, Samantha! Bueno, en realidad no es exactamente así…

—Mi Dilan y yo tuvimos el mejor San Valentín. Muy romántico. ¿Qué tal el tuyo?

Sentí que mi sistema fight or flight se activaba.

—¡Samantha, que acaban de empezar…! Aún es pronto para contar esos detalles —dijo Liss.

—¡Pero si las cosas más románticas se hacen solo al principio! En fin, Brenda, ya me contarás.

Samantha se escurrió por la puerta como una cobra.

—¡Liss, qué es esto! ¡A ella no…!

—¡Escucha, no es lo que parece! —se excusó Liss—.

Me dijo que estuvo hablando de San Valentín contigo la otra semana y pensé que ya se lo habías contado.

De todas formas, no deberías mantenerlo en secreto si es algo que te hace feliz.

—Se acercó más a mí y me preguntó en tono confidencial—: ¿Entonces ya es oficial?

Tuviste la cita el viernes, ¿y qué pasó?

¿Cómo se lo explico? Mejor no se lo explico. Me lo tengo que explicar a mí misma primero.

—Fue una cita ideal. Brad es un príncipe. Tenemos muchas cosas en común. Cuanto más hablamos siento que conectamos más y más. En fin, es fantástico poder conocer a alguien finalmente.

—¡Oh, Brenda, cuánto me alegro! —exclamó Liss—. A lo mejor podíamos pensar en hacer una cita con parejas, ¿no crees?

—Alto ahí. Para eso es definitivamente muy pronto. Quiero dejar pasar el tiempo un poco, para conocernos más.

—Claro, eso lo entiendo. Un poco de privacidad hace falta también en este momento —me guiñó un ojo.

Al final del día me encontré con Tim.

—Hoy voy a salir un poco antes, termino los informes mañana a primera hora —lo informé.

—Ah, es verdad. Entonces, Brenda, ¿tienes un novio? —me preguntó a bocajarro.

—Bueno, Tim…

—¿Y por qué no fui yo el primero en enterarme? ¡Vaya, Brenda, pensé que teníamos confianza! —dijo riéndose ruidosamente.

Parece que esto es ya de dominio público…