30 DE NOVIEMBRE
Intercambio de mensajes con Jésica Scarpin
NC: —Buenas tardes, Jesi.
JS: —¡Hola! ¿Cómo estás, lindo? ¿Muy ocupado?
NC: —Bien, ¿vos? Sí, ando a las corridas, ¿por?
JS: —Igual, bien. Lo supuse. Pasaron más de treinta y seis horas de tu último mensaje.
NC: —Eh… Medio tóxico el planteo. Sabés que soy una persona reservada, que habla lo necesario.
JS: —Y vos sabés que soy cero tóxica. Sin embargo, desde hace un par de semanas que nos saludamos por la mañana y por la noche.
NC: —¿De verdad? No me había percatado de ese detalle.
JS: —Nos estamos conociendo, Nico, y los cambios de conducta repentinos generan confusión. ¿Comprendés? A veces, la gente en lugar de ser directa manda señales, como espaciar los saludos para que el otro interprete. Prefiero que seamos directos y honestos. Eso para mí es fundamental.
NC: —Soy directo con vos.
JS: —¿Y honesto?
NC: —¡Obvio!
Te cambio de tema un segundo dado que necesito hacerte una pregunta: ¿Hubo novedades de la subcomisaria?
JS: —¿Me estás espiando? Justo estoy chateando con ella.
NC: —¿Por la carpeta de la causa Hernández Blanco?
JS: —Por otra cuestión. Le pregunto si la consiguió.
NC: —¡Gracias!
¿Y?
¿Qué te dijo?
¿Hola?
JS: —¿Quién se puso tóxico ahora? Jajaja. ¡Estoy trabajando, Nico!
Creí que habías reducido las revoluciones con el Proyecto Aniversario.
NC: —Las reduje, pasa que necesito quitarme de la cabeza la frase “Nosotros sabemos”. Si no aparece nada en el archivo, seguramente, se trate de una estafa de Bastía.
JS: —Lamento decirte que esa opción tiene pinta de ser la ganadora.
Andre me contestó que te avisará cuando puedan reunirse.
NC: —¿Significa que consiguió la carpeta?
JS: —Significa que consiguió el archivo digital que representa la carpeta.
NC: —Ah…
JS: —Es igual que leer el original, Nico. Confiá en mí.
NC: —Confío. Gracias por la ayuda y la paciencia.
JS: —Fue un placer.
NC: —Bueno, te dejo laburar tranquila.
Miento, un último comentario.
JS: —Dime.
NC: —A pesar de ser poco demostrativo, estoy contento de que estemos saliendo. Avanzamos, a nuestro ritmo, y de ninguna manera quisiera enviarte una señal en sentido contrario.
JS: —Valoro el mensaje, de verdad. ¿Te gustaría que a la noche siguiésemos conversando sobre el tema? Ejem, ejem…
NC: —La parte del “ejem” me intriga.
JS: —Entonces, compro la cena y voy a tu casa, así descubrís de qué se trata.
NC: —Es un desorden mi departamento y estuve sin tiempo para limpiar. Voy yo, si estás de acuerdo. Robate una prepizza de la panadería, que caeré con mozzarella y jamón.
JS: —Jajaja. De acuerdo.