Capítulo VIII #2
¿Te hacen recordar algo pequeña Ava?
Sí
Tu dolor será mi fortuna
¿ Pero qué haces? ¿Porque corres hacia ella? ¿Salvarla?... ¿Quieres salvarla?... ¡¿Pero Ava si lo recuerdas?! ¡Si recuerdas aquel instante! ¡¿Si evocas como fue que la encontraste esa tarde?! ¡Desnuda en la ducha del baño! ¡¿Por qué…?!
Suplicabas que no te abandone, la abrazaste fuerte, mientras te bañabas en su sangre. Te había roto.
¡No, no, no!... Debías asustarte Ava, correr.
¿Por qué te abrazas a ella, si te causo tanto daño? ¡No permitas que sus labios depositen sus besos en todo tu rostro!
¡Está sucediendo! Está cubriendo con el manto de su cuerpo a toda tu pequeña humanidad Ava!
... ¡No lo permitas, salte de allí! ¡SALTE!
... Aquella pequeña ahora se convierte en mujer, pronto te convierte en mamá, palabra misma que te define.
Ava, esa es la misma palabra que llega a tu oído ¿la reconoces verdad?
Sí, claro que sí, lo atestiguas, porque yo también lo atestiguo; cuando por segunda vez, se pronunció - la voz proviene de quien te está abrazando Ava.
Te está sonriendo, aprécialo. Ahí, entre tus brazos, detrás del pajizo cabello, veras la laguna de sus ojos ¿Reconoces el pequeño rostro de Alaia?
Afloja el abrigo materno y lo veras a pleno.
Sí, sí, es quien está limpiando tus lágrimas, las lágrimas de su madre.
*
***
He vuelto a fracasar, estoy muy débil, soy Bacilo en una madriguera. Debo esconderme, encontrar una llaga donde enconar, ser cultivo de la bacteria de muerte, de la desazón, de la ignominia.
***
*
Milena, agregó sus brazos a aquel encuentro, y tras hacerlo se fue dando cuenta que, aquel lugar, ya no era la casilla de su infancia; ahora se trataba de un enorme edificio. Un lugar donde hay niños que corren como cometas. Un hogar atiborrado de pequeños granujas, que galopan sin cansarse.
*
Una voz conocida las interrumpe
- ¡¿Cómo es que llegaron antes que yo?!
Era la voz del inspector Acarí Apu que las iba abordando, junto con la representante legal del complejo.
- No hay información de la pequeña - Explica - De hecho, nunca dijo una palabra hasta este momento. Por otra parte la Secretaría de infancia, la designó a esa institución para que estuviera en resguardo, hasta que, la justicia, determinara su situación; algo que suele llevar mucho tiempo.
Según el informe, la encontraron deambulando con nada más que lo puesto; se la limpió, se la vistió, se la alimentó, se la cuidó; y hasta fue sometida a atención médica. Alaia nunca estuvo en peligro.
- ¿La ropa de la pequeña fue donada? – Preguntó el inspector
- Sí, lo hacemos todo el tiempo - respondió la secretaria-
- Pero… ¿Y la medalla que se le encontró al trenzas?
El inspector arguye una hipótesis en voz alta
– Supongo que pudo ser parte del botín, al descubrirlo, este ratero, se lo apropio.
Nunca se cruzaron los datos de la policía con la entidad. Un problema de comunicación grave - acota el inspector, agregando - algo que debemos remediar urgente.
- ¿Cómo se llama la entidad? - Pregunta Ava, la secretaria le entrega un cuadernillo - Puerta Abierta - En ella se podía ver el logo compuesto por una puerta con una flor en medio de un círculo.
- Es hermoso el logo - señala Milena - una flor en un círculo
- En realidad es una luna, pero no importa, nadie se da cuenta. – Acota la secretaria.
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Nada de esta información me es relevante, salvo las coincidencias.
Creí que quien dominaba este juego era yo. Sin embargo me he equivocado, aún estoy aquí, y no sé porque.
No era quien creí ser, solo soy la pelota en el deporte que se está jugando
***
*
Los trámites lograron ser sorteados, Ava podía llevarse a su pequeña Alaia a su casa. La pequeña, estaba deseosa de regresar, pero traía equipaje
- Tengo un nuevo amigo y no lo puedo abandonar - dijo ella –
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Creo que algo se está reorganizando, veo las nubes moverse , se anuncia una tormenta. Podría intentarlo… aprovechar para asirme en el alma de la pequeña Alaia, estoy muy débil, pero si lo logro….tal vez… ¿? … solo fueron batallas perdidas, no han podido vencerme….
***
*
El asunto, del amigo, preocupó un poco, pero la niña abandona la conversación antes de que lo aseverado pudiera discutirse. No tardó en aparecer cargando un pequeño gato blanco
- No tiene nombre todavía- dice ella.
- ¡Es estopa! - Infiere con asombro Ava, apenas vio al animal. En el desconcierto busca concierto con su hermana que, igualando el espasmo, manifiesta
- O son dos gotas de agua o es el mismo gato.
- ¿Estopa?... no me gusta ese nombre. – Dice la pequeña
Está bien amor – manifiesta Ava - ya elegirás a gusto, vamos, vamos a casa
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El viaje en el auto fue más un paseo que un regreso, pronto se convertiría en una fiesta de comida y afectos y, sobre todo, de descanso
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Pronto podría ser mi oportunidad.
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Los cuatro dormían en el suelo del dormitorio de Alaia quien, a su vez, no dejaba de sostener en brazos al misterioso gatito blanco.
*
Es tan frágil, será fácil quebrantarla.
*
Ava acaricia el cabello de su hija, no deja de contemplarla, Milena las mira, comparte el momento a la vez que se debatía por hablar
- ¿Tal vez se le cayó al aguilucho cuando lo llevaba en vuelo y aterrizó en la institución....? – infiere Ava al notar la incertidumbre de Milena
- Todo puede ser - responde Milena.- Tengo que decirte algo
Ava se da cuenta, por el tono de voz que, aquel comentario, aparcaba con cierta tristeza.
- El inspector Acarí Apu me informó, que fue lo que pasó con papá… dicen que el cuerpo fue incinerado por error.
- ¿Como?
- Apareció un cuerpo sin nombre, un desconocido, un NN.
Al final. Luego de un ridículo tiempo de burocracia, y análisis, concluyeron que debió ser llevado al crematorio.
Los auxiliares del crematorio, respondieron que, si el cuerpo se encontraba allí era porque debía ser incinerado.
Así que, no pasó por la cabeza que existiera algún error.
Lo que creen que ocurrió - Esto va a sonar muy extraño.
– Es que papá se levantó de la cama donde lo tenían monitoreado, y aprovechando que la enfermera se distrajo, se llegó hasta la morgue; sacó el papel atado en uno de los dedos, donde figuraban los datos del cadáver, y se recostó para dejarse morir.
No sé, sé que suena extraño, difícil de creer.
Además hay puntos ciegos en esta hipótesis… Pero es lo que suponemos que pasó
- lo que estás contando es una locura, es irreal ¿Papá hacer eso? ¿Qué persona puede llegar a realizar un acto de ese tipo? ¿Cómo?... ¿Y cómo sabía dónde está la morgue o quienes iban a ser llevados a incinerar? ¿Cómo sabría que se iba a morir?
- Papá sabía que era su hora. Además él trabajó en ese hospital toda su vida y justamente en el área de la morgue.
Yo no sé si te acuerdas las anécdotas que nos contaba, sobre los miembros que le tocaba preparar, cuando, a pedido de las personas a las que se las había amputado se le presentaban en la morgue.
- Sí, como olvidarlo, decía que a veces hasta se los debía vestir, ya que luego se los ponían en pequeños ataúdes y se los enterraba.
- Y el dinero que ganaba cuando esto ocurría, eran ¿Cómo es que lo llamaba? Sí, ya me acuerdo: changas de morgue.
- Sí, me acuerdo
- Bueno, papá nunca quiso que nosotras nos preocupemos por esos gastos. Nunca quiso ser una carga
- ¿Un carga morirse?
- Pagar un entierro, un ataúd; morirse en este país significa para los familiares quedar endeudado por mucho, mucho tiempo.
- Papá y su manía de no ser una carga
- Ya estaba cansado
- Él quería verte, dijo que era importante. Antes de que fuera tarde.
- No te preocupes. Ya estamos en paz con papá - Las hermanas se abrazaron
*
Eso a mí no me conmueve
¡Intentaron destruirme y no pudieron!
*
- Yo también tengo que decirte algo. Se trata de mamá. Supongo que se trata de esos recuerdos que uno reprime y que luego claman por salir.
Milena no entiende, mira a su hermana esperando que despeje las nubes de la incertidumbre que estaba causando
- Yo encontré a mamá en la ducha con las venas cortadas, todavía estaba viva. Se murió cuando yo intentaba que… No sé qué intentaba, que no me abandonara, que no se fuera.,
- No lo sabía, nadie me contó que fuiste tú quien la encontró.
- Yo no lo recordaba, como te dije
- Yo también voy a desaparecer -Musita Milena para luego agregar - tengo cáncer.
*
He ahí mi venganza
*
Ava no reacciona, espera, no comprende; no está segura si lo dicho es verdad o algún tipo de tomada de pelo u otra prueba que debían superar.
- Me queda menos de un año. No lo dije antes porque... Bueno, al principio porque yo misma no lo podía aceptar y luego, claro, por todo lo que estaba pasando.
No está papá y luego yo también me iré. ¿Qué va a ser de ti?
Ava toma la mano de Milena. - Ese será mi problema, mi vida no es tu responsabilidad, sino mía. No te preocupes, Ya tengo una razón para luchar, siempre la tuve, pero no lo sabía.
¿Pepa apareció en tu vida, cuando te informaron sobre el cáncer?
- Sí, yo estaba en el living, con el diagnostico en la mano, estaba destruida, y ella apareció, golpeaba el vidrio. -
No hacía falta hablar más al respecto. Entonces, Milena coloca, en la mano de su hermana, un puñado de semillas azules.
*
¿Semillas azules?
*
No sé lo que son, no preguntes, pero me las dio Papá. Quiero que las plantemos juntas
*
¿Cuando? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Para qué?
¿Cuando? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Para qué?
¿Para qué....?
*