Chapter 43
LA ROSA
En mi jardín existe una rosa,
una de las más preciosas que creí conocer.
Una cuyo olor embriagaba
y cuyo color inspiraba solo al ver.
Una rosa cultivada con amor y libertad.
Cuidada hasta en el mayor de sus deseos.
Porque esa rosa merecía todo aquello.
Porque la rosa lo exigía nada más quererlo.
Pero por mucho que amara a esa rosa,
nunca dejaba de llamar mi atención.
Exigiendo todo tipo de cuidados,
sin pensar qué necesitaba yo.
Ahora la rosa que nació inocente,
le da igual si hiere a la gente.
Prefiriendo cubrirse de espinas
con tal de retener a quien por ella se desvivía.
Y lo que era una poda inocente,
ahora se ha convertido en carnicería.
Obligándome a cortarme y herirme
para liberar la rosa de su propia majadería.
Temo el día que me canse de podar tanta zarza
y deje de cicatrizar tanto corte y herida.
Porque, aun siendo la rosa que tanto apreciaba,
no podré soportar más sufrimiento en mi vida.
Porque con todo el dolor de mi corazón,
aquella rosa que hace tiempo me enamoraba,
acabará cubierta en llamas,
ardiendo en las ascuas de mi valor.