Chapter 13
OLEAJES
Está en la naturaleza del mar,
encontrarse con acantilados.
Frenando de forma brusca
el ritmo propio de sus olas.
Y es que aun siendo algo natural,
el choque entre ambos es digno de ver.
La intensidad de su contacto.
Todo lo que deja después.
El azul del agua colapsando el marrón de la piedra.
Resultando un brillo reflejado por el mismo sol.
La erosión de la montaña, generando cierta arenilla.
La cual el agua guarda como un presente, aunque a veces enturbie las mismas.
Y al llegar la luna, cuando la marea crece,
el mar se permite acercarse un poco más a él.
Abrazándolo sin tanta ruptura del oleaje.
Aún a sabiendas, que no será para siempre.