Verano en Cold Spring Capítulo 30
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Capítulo 30

—Y a te contaré algo en la cena, ¿vale? —le prometió Tony.

—Está bien. —Asintió Conor con la cabeza.

Se dieron un beso de despedida. Ese día no se iban a ver, él lo iba pasar con Jared en la Casa Gris, pues Conor tenía que ayudarlo con unos materiales para la terraza de la casa, desde la que se veía el bosque Foster.

Ella bajó a Main Street como siempre en la moto y aparcó delante de la tienda que Abby abrió y Tony aprovechó para pasar por la panadería de Shannon a comprar.

—¡Hola! —Tampoco tenía clientes.

—¡Hola, Tony! —Su amiga salió del obrador con una sonrisa—. Que sepas que estoy molesta contigo.

Tony se quedó de piedra. ¿Qué había pasado que ella no sabía o no se había enterado?

—¿Qué? —Agitó la cabeza y frunció levemente el ceño arrepentida sin saber el motivo—. ¿Por qué?

—Estás con Conor y no me dijiste nada, ¡te parecerá bonito!

Tony se quedó cual estatua de sal y más pronto que tarde comenzó a notar como las mejillas le hervían, ¡aquello ya no era un rubor!

—Pero… —No tenía palabras ni tampoco disculpa, la había cazado.

—¡Hala! Estás con él y no me ibas a decir nada, ahora sí que me cabreo de verdad.

—¡¿Qué?! —exclamó Tony que no supo cómo tomarse esa respuesta de Shannon, ¡estaba desconcertada!

—No lo sabía, pero me lo acabas de confesar. —Se encogió de hombros.

—Fuiste tú la que me reñiste sabiéndolo todo y ahora resulta que no.

—Te he bromeado y caíste en la trampa. —Shannon salió de detrás del mostrador—. Cuéntame todo, con pelos y señales, bueno mejor sin pelos, ya me entiendes. —Le dio un suave codazo.

—¡Serás! —soltó un gruñido con los nervios pinchando en la barriga

—Estoy esperando —exigió Shannon.

—Sí, estamos juntos —confirmó Tony.

—¡¿En serio?! —Shannon no daba crédito—. Al final sucumbiste.

—Sí, y ojalá pudiera tirarme de los pelos, pero no puedo, no sé si es que el roce…

—¿Qué roce? —preguntó Leslie entrando en la panadería con su sonrisa dulce.

—Aquí, nuestra amiga, que se ha vuelto enamorar de Conor. —Shannon tenía una gran capacidad para resumir los asuntos importantes, fuesen cuales fuesen.

—Ya lo sabía —afirmó Leslie dejándolas alucinadas.

—¿Perdona? —dijeron al unísono Tony y Shannon.

—Me lo dijo Sarah que os había visto y un día, no hace mucho, te vi correr en dirección a su antigua casa.

—Sonrió con dulzura y por ese motivo no se le podía tomar nada a mal—.

Pero si es amor del bueno y no te vuelve a hacer daño, me alegro por vosotros y, sobre todo, por ti, te mereces ser feliz y tener tu felices para siempre.

—Estoy esperando a que me cuente como fue, no des todo por terminado —le advirtió Shannon.

—¡Ups! —Leslie se tapó la boca con una mano—. Cuenta —animó a Tony.

—Sí, estamos juntos. —Miró hacia la puerta y como no había entrado nadie soltó—. Nos hemos acostado ya varias veces, cenamos juntos y todo resulta mejor de lo que me pudiera imaginar, me siento muy bien a su lado.

—Es decir, lo hacéis todo juntos —intervino Shannon.

—No, todo no, pero no sé si ha sido el roce por el encargo de Martha o qué o que cuando él se fue del pueblo el destino, nuestro destino quedó en stand by , pero…

—Bajó la cabeza y negó—. Estar a su lado es como estar en casa, no me canso de oírlo hablar de sus novelas, a él le encanta estar en la tienda y ser de ayuda, nos gustan cosas muy parecidas, los silencios a su lado dejan de ser silencios. Es algo que nunca experimenté.

—Estáis enamorados —dilucidó Shannon—. Y además hasta las trancas.

—Sí —confesó Tony.

—Eso no es malo. —Leslie le puso una mano en el hombro demostrándole que no estaba sola—. Quererlo no es malo, es una segunda oportunidad que muy poca gente tiene.

—Por lo general las parejas terminan como el rosario de la aurora —apostilló Shannon a lo que Leslie asintió.

—Puede que sea una locura, pero lo quiero más todavía que antaño —suspiró Tony mirándolas.

—Está claro que cuando el amor regresa no lo hace en forma de regalo, sino de tifón. —Shannon las hizo reír.

—Os estáis redescubriendo y puede ser una etapa más interesante que el propio enamoramiento. —Leslie parecía tener palabra para todo.

—Normalmente las parejas evolucionan cuando no hay una ruptura, pero vosotros evolucionasteis como personas y ahora os estáis conociendo como pareja. —Shannon tampoco se quedaba atrás.

—Y ahora estáis juntos otra vez. —Leslie estaba ilusionada—. Es muy bueno.

Shannon la escrutó, la conocida bien por eso soltó:

—Tienes miedo. —No fue una pregunta, sino una afirmación.

—Un poco, sobre todo cuando no estamos juntos, pero al estar con él pierdo todo de vista.

—Normal, hacéis el gimnasio en la cama —comentó Shannon sin pelos en la lengua a lo que Leslie se rio por la nariz y Tony le dio un suave golpe en el brazo—. Creo que no me equivoco.

—Y no lo haces. —Se ruborizó al hablar a medias de su vida sexual con sus amigas.

—Tus ojos me dicen que es un dios en la cama, me alegro. —Shannon no paraba.

—¡Oh, por favor, Shannon, déjalo ya! —pidió avergonzada.

—Mi mejor amiga está enamorada del hombre que una vez le rompió el corazón, se están dando una segunda oportunidad y la veo ardiente, feliz, como nunca antes, ¿y me dices por favor? Esto se merece un chupito de algo, aunque es un poco temprano —razonó esto último.

—Celebra el amor cada día, amiga mía, celebra cuando te abrace, cuando hagáis algo juntos —le aconsejó Leslie.

—¿Más todavía? —Tony se asombró.

—Si lo haces significará que no te has cansado de amarlo. —Shannon se puso seria—. Y te lo digo porque me pasa con Logan: jamás me cansaré de amarlo.

—Creo que necesitaba esta charleta. — A veces las amigas ponen palabras a eso que nosotros mismo no podemos y aunque Leslie supiera toda la historia, seguía a su lado invitándola a dar ese paso que ella misma nunca se imaginó: estar con Conor.

Y lo haría—. Pero —se acordó de algo—. Necesito vuestra ayuda.

—Sacó el móvil y les enseñó la foto—. ¿Os suena de verlo en vuestras chimeneas?

—En la mía, sí —dijo Leslie.

—Nunca me he fijado, ni en la de Logan. —Shannon mantenía su piso encima de la panadería, aunque pasaba más tiempo en casa de Logan.

—Enviaré un mensaje al grupo, ¿os parece?

—Creo que es lo mejor que puedes hacer —afirmó Shannon—. Muy bien, ha llegado el momento de consumir señoras, ¿qué os pongo?

—Lo de siempre —le comentó Tony—. Esta vez quiero un trozo más grande de pan de chocolate. —Las tres se miraron y se echaron a reír.