Venenosamente tuyo (La serie de misterio y romance de Sol y Luke 2) Capítulo 15
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Capítulo 15

Luke

A la mañana siguiente, Luke estaba en el pasillo exterior de un edificio de apartamentos de dos plantas bastante descuidado, en otra zona de la ciudad que Alex consideraba poco de moda.

Luke era consciente de que probablemente debería dejar de tomarse tan en serio la opinión de un chaval de trece años, pero no podía evitarlo.

Alex le caía bien. Aquel chico introvertido y flacucho le recordaba a una versión de sí mismo a esa edad.

Menos por el monopatín y los Crocs tie-dye .

Y Alex parecía sentir un afecto genuino por Luke también.

Era agradable estar rodeado de buena gente, sobre todo estando tan lejos de casa y cuando su pareja aún no le había perdonado por estar borracho y decir lo que no debía el día anterior.

Era como si Sol le estuviera haciendo el vacío.

Y la falta de espacio personal no ayudaba.

Los planes de Luke para el día consistían en entrevistar a Vinny Green, intentar hablar por fin con Travis Wise y encontrar una habitación de hotel para Sol y para él.

Necesitaban salir del salón de Lola y volver a comunicarse.

Apartó los pensamientos sobre Sol por un momento mientras llamaba a la puerta del apartamento de Vinny Green.

Cuanto antes terminara el caso, antes podrían volver a Londres y retomar su relación, siempre en el punto perfecto de ebullición.

Tras llamar por segunda vez a la puerta, una mujer rubia de veintipocos años que sostenía unas cuantas páginas grapadas abrió la puerta.

—¿Puedo ayudarte? —dijo ella, sin apartar los ojos de las páginas que tenía delante, que parecían un guion.

¿Era posible que todo el mundo fuera actor en aquella ciudad? Al menos todos los camareros y camareras con los que se había cruzado hasta ahora parecían aspirantes a serlo.

—Busco a Vinny Green —dijo Luke.

—¿A quién?

—A Vinny Green; es camarero en Star System Catering.

Luke tuvo un mal presentimiento.

—Te has equivocado de dirección. Aquí no vive ningún Vinny Green. Y no tengo ni idea de quién es. Aunque yo también trabajo para Star System Catering de vez en cuando —explicó la aspirante a actriz.

—Ya veo —dijo Luke—. Y, por casualidad, ¿estabas trabajando hace un par de noches?

—¿Para la ceremonia de entrega de premios de la crítica? Tuve que saltármela. Me habían dado un papel en un anuncio de pasta de dientes —dijo ella, haciendo gala de la más perfecta de las sonrisas blancas. Era de un blanco tan resplandeciente que casi cegó a Luke.

La historia cuadraba. Luke agradeció a la actriz su tiempo y bajó a la calle, pero antes de pedir otro coche y preguntarse si debería plantearse alquilar un vehículo a tiempo completo, llamó al número que la chef Gill García le había dado de Vinny Green y obtuvo exactamente lo que esperaba: un número que ya no existía.

—Esto se complica —dijo en voz alta mientras marcaba el número de Divya y esperaba a que llegara su Uber.

Sol

No me voy a quedar dormida , se repetía Sol a sí misma.

Pero le resultaba difícil seguir sus propias y precisas instrucciones.

Estaba en un pase casi desierto de Haughty Horizons en The Grove.

Ya había pasado una hora entera de película y seguía sin saber de qué iba o por qué jamás habían aprobado el proyecto para hacer la película.

Estaba totalmente aburrida. Y cansada, muy cansada. Adoraba a Lola, pero puestos a hablar de colchones hinchables, el de su amiga era el más incómodo en el que Sol había dormido jamás. Y eso incluía toda su veintena e incluso parte de su treintena.

Pero Sol temía que no hubiera sido la incomodidad del colchón lo que la había hecho dormir tan mal la noche anterior, sino la presencia vibrante de Luke tumbado a su lado.

En silencio. Estaba tan cerca. Y, sin embargo, lo sentía más lejos que nunca.

Incluso cuando acababan de conocerse y empezaron a pasar tiempo juntos, no lo había sentido tan fuera de su alcance.

En aquel entonces, él no había dejado de flirtear con ella.

Pero ahora, podría ser que estuviera flirteando con otra persona.

¿Por qué si no le habría contado que la chef le estaba tirando los tejos?

Tenía que dejar de obsesionarse con él y prestar atención a la dichosa película.

¡Se suponía que tenía que escribir sobre la dichosa película!

Pero sabía que no habría forma de interesarse ni siquiera mínimamente por la historia de Haughty Horizons .

Y se resistía a la idea de pensar en Luke.

Además, aquellos asientos eran definitivamente más cómodos que el colchón de Lola.

Así que finalmente se permitió rendirse y dormir. Solo esperaba no roncar demasiado.

La despertó un acomodador cuando los créditos finales de la película aparecían en la pantalla y no quedaba ni un solo espectador a la vista.

—¡Lo siento muchísimo! —le dijo Sol al acomodador cuando se dio cuenta de que, en efecto, se había quedado profundamente dormida.

—Oh, no se preocupe, señora, es por la película. Creo que el director ha dado con la cura para el insomnio —dijo el acomodador.

Sol no pudo evitar reír a carcajadas, aunque una vez más la hubieran llamado señora.

Su móvil vibró en cuanto desactivó el modo avión y salió de la sala, agradeciendo al acomodador una última vez. Era Luke quien llamaba. Sol sentía que la única forma en que ambos se comunicaban últimamente era por teléfono y ella odiaba que fuera así.

—Luca —respondió, usando la versión cariñosa de su nombre, olvidando por un momento que se suponía que estaba enfadada.

— Ciao, cara , siento molestarte —dijo él y ella sintió que tal vez habían llegado a una especie de tregua tácita.

—Nunca me molestas —dijo ella.

Era mucho más fácil no estar enfadada con él. No quería estar enfadada con él. ¿Por qué estaba enfadada con él? Por alguna tontería debida a la falta de comunicación.

—¿Qué tal la película? —preguntó él, porque, por supuesto, recordaba que ella había mencionado que iba a ver Haughty Horizons cuando habían desayunado todos juntos esa mañana como una gran familia moderna y feliz.

El esposo de Lola había hecho tortitas de trigo integral con arándanos y peras Shinko y todo el mundo había compartido sus planes para el día.

No solo eso: Luke había escuchado. No es que pudiera decirse lo mismo de ella.

No tenía ni idea de qué estaba haciendo el resto en ese momento.

—La película era espantosamente aburrida —admitió ella.

—Lo siento —dijo él y realmente sonó como si la idea de que ella estuviera espantosamente aburrida fuera terrible.

Como si eso no fuera ya lo suficientemente tentador, su mente decidió que era el momento perfecto para recordarle qué aspecto tenía él completamente desnudo y Sol llegó a la conclusión de que era una idiota y que se había comportado como tal durante los últimos días.

No había absolutamente ninguna razón por la que debiera estar enfadada con un hombre así.

—No lo sientas, me he echado la siesta más reparadora de mi vida —dijo ella.

—Ese colchón también te está matando, ¿eh?

—Es lo más incómodo en lo que he dormido jamás.

—Lo sé —dijo él con tono conspirador. El colchón medio desinflado de repente parecía mucho más apetecible. Era un instrumento de tortura, pero lo había compartido con él. —Escucha, tengo una petición un poco extraña.

—Ajá —dijo ella mientras se dirigía al Barnes & Noble cercano. Sin duda podía permitirse el capricho de comprar algún libro ahora que ya no estaba que echaba humo contra su pareja.

—Sé que la respuesta probablemente sea no, ya que todo el mundo a quien conoces parece estar relacionado de alguna manera con la industria del espectáculo —continuó Luke.

—Excepto tú —dijo ella, con una sonrisa asomando a sus labios.

—Excepto yo —dijo él y ella pudo oír que él también sonreía—.

Pero, ¿por casualidad no tendrás algún contacto que trabaje en la policía aquí?

Si estuviera en Londres, ya habría recurrido a mis contactos y a los de Divya en la Met.

Ambos sentimos que una conversación con el LAPD probablemente ayudaría ahora mismo, pero no sabemos por dónde empezar.

—¿La investigación está estancada? —preguntó ella.

—Mucho. —Él suspiró—. Tengo un testigo desaparecido, una chef que no coge el teléfono y Travis todavía no se siente con fuerzas para hablar conmigo ni con nadie más, al parecer.

Le acabo de enviar un mensaje y me ha dicho que necesita unos días más.

Pero de verdad quiero cerrar esto y volver a casa lo antes posible.

—Ya veo.

—Siento molestarte otra vez. Sé que dije que no te involucraría.

—Puede que conozca a alguien —dijo ella, aunque se arrepintió en cuanto pronunció esas palabras. Pero quería ayudar a Luke—. No puedo prometer nada, pero es fiscal de distrito adjunto de la ciudad.

—¡Eso es exactamente lo que necesito! Estoy intentando conseguir el expediente oficial de la policía y cualquier cosa que tengan sobre los casos de Travis y Simon.

Sol vaciló un instante y luego dijo:

—Te envío su información ahora mismo. Dile que yo te he dado el contacto.

— Grazie, cara . Te llamo luego. ¿Nos vemos en casa de Lola? —preguntó Luke.

—Claro —dijo Sol antes de colgar.

¿Debería haberle dicho a Luke cómo es que conocía a alguien en el mundo de la justicia? Él estaba tan absorto en el caso y obsesionado con volver a casa que ni siquiera se le había ocurrido preguntar.