Capítulo 5
Sol
—¿Habéis encontrado a Simon? —soltó Julie en cuanto Sol cogió el teléfono.
—Julie, ¿no es como la una de la madrugada allí? ¿Qué haces despierta todavía?
—Esperar tu llamada, cariño —respondió Julie con sorna.
—Pensaba que estarías durmiendo. Te iba a llamar mañana.
—Pues es evidente que no estoy durmiendo. ¿Habéis encontrado a Simon?
Sol y Luke estaban frente al océano. El sol casi se había ocultado por completo bajo la línea del horizonte.
Tonos rosados e índigos teñían el cielo.
El bullicioso muelle de Santa Mónica quedaba a su derecha, rebosante de risas y movimiento a lo lejos.
Sol buscó los ojos de su pareja en ese momento, sin saber qué decirle a su editora y amiga.
No se le daba especialmente bien dar mensajes empáticos.
—Deja que te ponga en manos libres con Luke, que también está aquí. Él te dará la versión profesional —dijo Sol. Sostuvo el teléfono entre ella y Luke con una expresión de súplica en la mirada.
Luke asintió con los ojos y tomó la iniciativa a la hora de dar las malas noticias. Estaba más acostumbrado a ese tipo de cosas.
—Hola, Julie, soy Luke. Me temo que tenemos algunas malas noticias, pero, por favor, no te preocupes todavía.
—Simon está muerto, ¿verdad? ¿Cómo no va a estarlo después de esa crítica tan espantosa que escribió? —dijo Julie.
—Julie, ahora mismo lo único que hemos podido confirmar es que ha desaparecido de su piso y que el lugar ha sido desvalijado. Pero no sabemos si está muerto o no y la policía tampoco —explicó Luke—. ¿Por qué estás tan segura de que ha muerto? ¿Te dijo si alguien lo había amenazado?
—¿Y qué decías de una crítica espantosa que escribió? —añadió Sol.
—Vais a reíros de mí y a pensar que soy una vieja tonta —dijo Julie.
—Te garantizo que no haremos eso —dijo Luke. A Luke se le tensó la mandíbula y Sol supo que lo decía en serio.
—Hablamos por teléfono la otra noche. Me habló de una crítica que había escrito sobre esa película, Haughty Horizons .
La había puesto a parir. Se suponía que Haughty Horizons iba a ser la sorpresa de diciembre para la temporada de premios y Simon se las apañó para cargarse cualquier posibilidad de nominación con su reseña.
Sol no pudo evitar sentir que Julie estaba siendo excesivamente dramática una vez más.
—A ver, estoy segura de que al director de la película no le hace mucha gracia Simon, pero no sospecharás de él por eso. ¿No es Victor Lago quien la dirigió?
—No digo que él hiciera nada, pero alguien lo ha hecho. Haughty Horizons costó doscientos cincuenta millones de dólares y no parece que vaya a recuperar nada de eso. Y no los van a nominar a nada.
—¿Doscientos cincuenta millones? —Sol arqueó las cejas—. ¿Por una película que no es una franquicia, sin grandes estrellas y muy seria?
—No olvides que está escrita y dirigida por un hombre blanco y heterosexual —añadió Julie con ironía.
—Ah, supongo que eso lo explica —concluyó Sol—. Pero volvamos a lo que decías antes de que me distrajera con el presupuesto. ¿No querrás decir que alguien del estudio hizo algo? —Sol intentaba seguir el hilo de Julie.
—¡No lo sé! Pero Simon me dijo que había recibido algunos mensajes amenazadores.
—¿Qué tipo de mensajes amenazadores? —se apresuró a preguntar Luke.
—Sobre todo de los que son un poco subidos de tono y publicados en sus redes sociales —explicó Julie—.
Pero me dijo que algunos eran un poco más extremos que el típico fan indignado porque han criticado a su cineasta favorito.
Le dije a Simon que debería denunciarlos, pero nadie me hace caso nunca...
Y luego, esa noche, tuve este sueño en el que Simon moría.
Le daban una paliza en su piso y se desangraba hasta morir.
—¿Lo soñaste? —preguntó Sol, parpadeando con incredulidad. Después de todo, ella no había sido la que le había prometido a Julie que no la juzgaría—. ¿Desde cuándo crees en las premoniciones de los sueños, Julie?
—No creo en ello, cariño, pero fue un sueño muy gráfico. Y luego, al día siguiente, estaba preocupada e intenté contactar con Simon. No he podido hablar con él desde entonces. ¡Y ahora me decís que ha desaparecido de su piso!
Luke vaciló y luego habló con una calma comedida.
—¿No podría ser una coincidencia?
—Coincidencia o no, Simon sigue desaparecido, no contesta a mis llamadas y alguien lo amenazó —razonó Julie—. Sol, sé que tu novio está muy ocupado, pero ¿podrías convencerlo para que siga investigando esto? Estoy preocupada por Simon.
Sol respiró hondo.
—No es mi novio, es mi pareja —odiaba que la gente no usara los términos adecuados para definir su relación con Luke.
—Lo mismo da. ¿A quién le importa? Ni siquiera vivís juntos. ¿Puede investigar esto por mí? —le restó importancia Julie.
—En realidad, él está aquí —dijo Luke, manteniendo un tono de voz relajado—.
Julie, no estoy seguro de poder hacerme cargo de esta investigación, ya que es un asunto de Los Ángeles y yo estoy, básicamente, establecido en Londres.
Pero mañana Sol y yo vamos a esa entrega de premios que organiza la asociación de críticos de la que ella es miembro.
Sol me dice que Simon también es miembro.
Lo que puedo prometerte es que, mientras estemos allí, estaremos atentos por si aparece.
Intentaremos averiguar si alguien más lo ha visto o sabe algo.
—Por favor, averiguad qué le ha pasado, pero tened cuidado los dos —dijo Julie.
Aquello sonó inquietante.