Chapter 17
Entro en casa sonriendo.
Cierro la puerta con la espalda, dejo la caja sobre la encimera y me apoyo un segundo sobre ella.
Solo un segundo.
El suficiente para darme cuenta de que sigo sonriendo.
—No —me digo a mí misma.
No.
No, no, no.
Por supuesto que no.
No voy a sonreír por una moto, ni tampoco por la sonrisa perfecta de su dueño.
Ni de coña.
Patricia aparece inmediatamente.
—No te pienso escuchar —murmuro.
Voy al baño, me miro en el espejo y me señalo con el cepillo de dientes.
—Compórtate.
Mi reflejo tiene la misma cara de sospechosa que yo.
Patricia cree que deberíamos asumir que estamos perdiendo facultades.
—Pues tú tampoco ayudas.
La muy desgraciada se ríe.
O eso imagino, porque no sé cómo se ríen las voces interiores.
Aunque seguro que ella lo hace con maldad.
Resoplo y saco el móvil.
Grupo: Las Desgraciadas.
Nía : Lo que me faltaba. Tiene una Harley.
Tres segundos más tarde.
Bruna: ESTOY EMBARAZADA.
India: YO TAMBIÉN.
Vega : Pues yo no tengo útero para estas cosas.
Pongo los ojos en blanco. ¿Quién me manda a mí decirles nada?
Son lo peor.
Nía: Estáis enfermas.
India: ¿Te has subido?
Nía : Solo sentada.
Bruna: YA ESTÁ.
Vega: A partir de aquí todo es cuesta abajo y sin frenos.
India: JAJAJA ¡Qué bien traído! ¿Llevaba chaqueta de cuero?
Nía: Estamos en verano, ¿acaso quieres que se asfixie como un pollo?
Bruna: Es cierto, pero así mejor. Las expectativas estaban muy altas. Si llega a aparecer con la chaqueta a lo H de 3MSC infarto al canto y bragas carbonizadas.
Vega: ¿Sabemos ya si besa bien?
Nía: VOY A ABANDONAR EL GRUPO. Es la úĺtima vez que os aviso.
India: Como abandonaste la dignidad esta tarde subiéndote a esa moto.