Capítulo 34 El enigma del comisario Torres
El enigma del comisario Torres
M C R AE REFLEXIONABA sobre los agentes de la Coumenn, la Policía de Mundo Utópico y los tentáculos que les controlaban, como si fueran enemigos en vez de colaboradores en aquella investigación.
Estaba claro que todo había cambiado desde que habían «dado la patada hacia arriba» al general Mendoza y puesto al mando de la Brigada al recién ascendido Roslaw, el Carnicero de Sin City.
Y también había que recordar quién estaba ahora al mando de Mundo Utópico, el doctor James Sprenger.
A ellos se sumaba el siniestro comisario Torres, de cuya neutralidad en las pesquisas McRae dudaba mucho.
Desde el primer momento le había parecido que ocultaba algo.
Tal vez intentaba imputar el robo de las vacunas a Vallekas Resistente para así apartar a los investigadores de la Brigada Génesis del caso, que pasaría por completo a su jurisdicción.
La máquina comenzó a proyectar espirales azules, rastreando en las bases de datos del Mundo Utópico desde su creación.
¿Orden de proyección?
—Los datos y las imágenes más recientes —respondió la capitana.
La espiral azulada se tomó verdosa hasta que aparecieron las imágenes desde el satélite de la avenida del Museo de la Moneda.
La proyección se fue acercando con un rápido zoom hacia la gente que esperaba para entrar al museo.
Se veía la multitud de jóvenes con gorras de béisbol y tintura kohl en las pestañas.
De inmediato se vio el rostro de la señora Cris Laudent, tal y como en su momento les había mostrado el comisario Torres.
Nadia hizo una captura facial y de los rasgos a la búsqueda de New Olga 09. Repitió el procedimiento con el rostro de los niños.
—La captura facial de menores y su búsqueda en los archivos centrales sabes que está prohibida por la Instrucción número… —Manifestó Ronald, que acababa de entrar.
—Lo sé… ¿Me vas a denunciar tú?
A los dos minutos, el Hologram 3D proyectó imágenes tridimensionales recogidas por satélites y por diferentes cámaras de seguridad, principalmente de las calles y de museos de Utopía 20AB. Enseguida aparecieron las de los niños en sus respectivos colegios, con sus maestros y compañeros de clase.
Fueron retrocediendo en el tiempo, hasta que llegaron al II de mayo del 2084, el año 60 de la New Reality.
Las imágenes eran del aeropuerto de Utopía 20AB, el Coumenn Hispania International Airport.
Se veía a la familia en la zona de control automatizado de documentación con reconocimiento de chidint .
Los tres pasaron el control y accedieron a Utopía.
—Congela la imagen —ordenó McRae.
—¿Qué has visto? —preguntó la capitana.
—Ahí —dijo el teniente coronel señalando a un individuo en la fila de control de chidint .
Nadia amplió la imagen.
—Lo tenemos —exclamó McRae—. Ahí está nuestra presa.
El rostro de Da Costa apareció en el Hologram 3D.
—Podemos, pues, confirmar que ha pasado el control con el chidint de Peter Marlow —informó Nadia.
—Olvida de momento a la mujer y los niños y céntrate en Da Costa —ordenó el teniente coronel.
Nadia trazó un reconocimiento facial de Da Costa y ordenó a New Olga-09 que le siguiera, incrementando la velocidad en el Hologram 3D. Se distinguía a Da Costa pasar el control y desplazarse por los largos pasillos con su mochila al hombro hasta la boca del metro.
—Algo ocurre ahí —dijo McRae—. Está hablando con un vigilante. Termina la conversación y parece que el guardia pide refuerzos. Llegan tres vigilantes más con dos perros. Da Costa ya no está en el interior del suburbano. ¿Qué cojones pasaría?
—Conéctate ahora a las cámaras de la superficie del aeropuerto —sugirió Ronald.
—Ahí lo tenemos —dijo Nadia.
Da Costa, por alguna razón, había vuelto a salir a la superficie y se había dirigido a la zona de aerotaxis. Subió a uno, que se elevó y se alejó de la zona de vigilancia de las cámaras.
—Esto nos da varias pistas —dijo McRae—.
Ya tenemos la matrícula del aerotaxi que cogió al llegar a Utopía 20AB.
Ahí se desprendió del chidint de Peter Marlow, que recuperamos en el lavadero.
Y tenemos ese vigilante de seguridad que algo vio o presintió, de modo que pidió refuerzos.
El taxista y el vigilante son cosa tuya, Ronald.
Interrógalos mostrándoles estas imágenes.
—¿Sigo a la mujer? —preguntó Nadia.
—No, regresa a la fila de control de chidint en el aeropuerto y retrocede hasta saber en qué vuelo venía Da Costa.
La proyección del Hologram 3D se instaló en el área de control de documentación.
Nadia capturó la cámara que había detectado a Da Costa.
Retrocedió las imágenes. Se veían los pasillos del aeropuerto por los que había pasado.
Al llegar a un vestíbulo, el inmediato a la salida de la aeronave, vieron al hijo de aquella mujer, entregándole un libro de papel a Da Costa.
Nadia hizo zoom hasta que la cubierta se pudo ver con nitidez: El malestar en la cultura , de Sigmund Freud.
—¿Qué sentido tendrá esto?
—No lo sé —respondió McRae—. Sigue retrocediendo hasta que veamos el vuelo para confirmar de dónde venía.
Vieron salir a la mujer y los niños desde el túnel de la pasarela de abordaje. Unos metros más atrás, avanzaba Da Costa.
—Comprueba a qué vuelo pertenece ese jet way —ordenó McRae.
—Se trata del Falcon-Boeing 303. Venía del Airport International Coumenn New Jersey, el antiguo Liberty Newark.
—¿Podríamos conseguir las imágenes interiores de esa aeronave durante el vuelo?
—Sí, claro. Todas las compañías de transporte han de entregar un enlace para comprobar sus grabaciones internas por si se necesitasen en caso de emergencia por seguridad internacional.
—Han pasado más de seis meses. ¿Estarán disponibles?
—A ver si hay suerte.
Los bucles de colores surcaban la proyección del Hologram 3D y las imágenes de cientos de cámaras se sucedían. Por fin apareció el interior del Falcon-Boeing 303.
—Genial —dijo McRae—. Busca ahora a Da Costa entre el pasaje.
Nadia incrementó la velocidad de los fotogramas, que fueron pasando fila por fila tras su presa. Entonces la vieron. En la segunda planta, cuatro asientos. Tres estaban ocupados por Cris Laudent y sus dos hijos. Da Costa viajaba a su lado, al lado del pasillo.
—¿Vendrían juntos? —dijo Nadia—. Es mucha casualidad.
—Nos da igual —exclamó McRae—. Hay que rescatar estas grabaciones y enviarlas al Cuartel General de la Brigada, al Área de Búsqueda. Le acompañamos la indicación de que esa mujer y sus hijos se encuentran en la Unidad de Investigación Inmunológica de la Esfera de Utopía 20AB.
—¿Cuál es el propósito?
—Con esas imágenes demostramos que esa mujer tiene relación con Da Costa, así que las autoridades de la Esfera han de entregárnosla de inmediato para su interrogatorio. El caso ha dejado de ser competencia de la Policía de Utopía.
—No le va a gustar nada al comisario Torres —terció Ronald.
—Por mí el comisario se puede ir a…