Capítulo 26 El cerco se estrecha #2
Aquello parecía una pista, pero los anteriores atentados habían sido reivindicados por la organización Vallekas Resistente y ahora reinaba el silencio. ¿Y qué significaban los naipes, que enredaban un poco más el caso y le añadían confusión?
Los investigadores repasaron las imágenes del interior del museo y de los visitantes en las fechas previas, cuando había saltado la alarma, en especial el día en que estallaron los artefactos.
Algo les llamó la atención: en ambos coincidía la presencia en el museo de una misma persona.
No pudieron identificarla, pues no poseía chidint .
Acercaron la imagen para un reconocimiento del iris, pero tampoco fue posible porque el individuo llevaba las pestañas muy cargadas de khol árabe o kajal .
La prueba de las huellas también resultó infructuosa, ya que el sujeto no se había quitado los guantes.
Se notaba que eran especialmente densos, como si fueran anticorte.
La barba cuidada tampoco les aportaba datos, sino que oscurecía un poco más sus facciones.
En ese proceso, Torres ordenó a los inspectores encargados del caso que remitieran a la base de datos central las imágenes del sospechoso para una prueba de identificación facial y corporal.
El resultado fue negativo: el sospechoso nunca había sido detenido, carecía de antecedentes y no aparecía en los archivos.
Algunos de los investigadores, entre la resignación y el tedio, comenzaron a apodarlo el Fantasma.
—Está claro que este sujeto es la clave de este robo —se dijo Torres, mientras contemplaba detenidamente el Hologram 3D.
Finalmente, tal vez temiendo que se tratase de un terrorista de los Cyborg King, Torres, completamente resignado, acabó por remitir las imágenes a Seguridad Internacional de Mundo Utópico.
Dos días después, recibió una orden:
Absténganse de proseguir con la investigación. Desde este momento, asume la misma la Brigada Génesis, a cuyos componentes han de prestar todo el apoyo…
E L TENIENTE CORONEL Robert McRae recibió en la sala de mando la documentación remitida por la policía de Utopía 20AB.
Las imágenes se antojaban escasas, si bien elocuentes: su presa, el exinspector jefe Da Costa, había visitado al menos dos veces un museo en cuyos sótanos blindados y especialmente protegidos se guardaban antídotos contra la anterior mutación del covid.
Nadie había reivindicado la sustracción, pero que la organización Vallekas Resistente se hubiese atribuido las explosiones en las estatuas de la CEO abría una línea de investigación.
Todo resultaba endeble, demasiado evanescente. Pero era lo único que tenían.
—Olga-09 —pidió McRae—, búscame y pásame al Hologram 3D de nuevo la trayectoria del aerotaxi donde se encontró el chidint de Peter Marlow.
Muestra entonces sobre el trazado el mapa del actual Estado Independiente de Vallekas.
Y señálame el punto en esa trayectoria que se encuentre más próximo a Vallekas.
El ordenador central señaló con un círculo rojo un lugar en el mapa. Se hallaba fuera de Vallekas.
En resumen, razonó McRae, cuando Da Costa se bajó del avión y cogió un aerotaxi no se dirigió con él al centro de ese Estado independiente.
Como mucho, se bajó en ese punto y continuó a pie.
O bien se quedó en Utopía 20AB y, seguramente, dado lo ocurrido, permaneció en ese lugar desde entonces.
Con todo, no quedaba duda alguna de que los comandos Alfa de la Brigada Génesis deberían atravesar de nuevo el océano Atlántico.
La capitana Nadia abrió con sigilo la puerta de la sala de mando.
—Pasa —le dijo McRae—. Te iba a llamar ahora.
Detrás de ella iba el sargento mayor Ronald, con varios legajos bajo el brazo.
—No sabía que ahora leías incunables —bromeó McRae—. Nunca te había visto con tantos documentos.
—La capitana, que me tiene de porteador.
—¿Sigues interesado en lo de la hija biológica de Da Costa? —preguntó Nadia.
—Ahora más que nunca. ¿Hay algo nuevo?
—Sí. Los documentos que trae Ronald han sido trasferidos ya a los archivos de Olga-09 con el indicativo Sussyoi.
—¿De qué se trata?
—Son los asentamientos en el Registro Civil de los nacimientos en el antiguo Madrid durante los años 2023 y 2024.
—¿Cómo los habéis conseguido?
—Todo lo anterior al 2024 se considera Historia —explicó el sargento Ronald—, por lo que se encontraban guardados en los Archivos Históricos de la Villa.
Con el proceso de construcción de Mundo Utópico, se convirtieron en los archivos de Utopía 20AB.
Solo hemos tenido que solicitarlos. Han llegado hoy en papel y hemos conseguido digitalizarlos e introducirlos en Olga-09.
—Y además del Registro Civil hemos podido conseguir lo que en aquella época llamaban el Padrón de Habitantes.
—¿Para qué servía? —preguntó McRae.
—Para conocer el domicilio de los residentes, y desde cuándo y con quién o quiénes vivían allí. Además, nos informa de las fechas y las localizaciones de sus viviendas anteriores.
—¿Lo han instalado ya en Olga-09?
—Creo que ya está operativo —dijo Nadia.
—Olga-09, conecta con el archivo Sussyoi.
— Señor, ya estoy conectada .
—Busca todo lo relacionado con Trinidade Ramalho Da Costa.
Un espiral azul comenzó a proyectarse desde Hologram 3D, hasta que por fin se detuvo.
— Señor, el sujeto vivía en la calle Puerto de Canfranc con su pareja Lucía Llaneza, que a su vez tenía una hija de nombre Paula Llaneza.
Ambas aparecen fallecidas en el Año Segundo de la New Reality.
Otra niña, de nombre Sussy Da Costa Llaneza tenía tres años cuando su madre y su hermana fallecieron.
En el padrón figura como baja en ese domicilio unos días después de la muerte de su madre y hermana.
La niña es inscrita en un orfanato y más tarde es dada de alta en el Departamento de Análisis e Investigación sobre Inmunidad Orgánica…
—Olga, ¿cuándo se construyeron las Esferas?
— Señor, la mayoría se alzaron en el Año Segundo de la New Reality .
—¿Y a qué Departamento de Análisis e Investigación llevaron a la niña?
— Señor, a la Esfera de la que dependía Utopía 20AB .
El teniente coronel sonrió y cruzó su mirada con las de la capitana y el sargento mayor.
—Ya sabemos cuál es nuestro próximo destino.