188. RESOLVIENDO EL TRABALENGUAS
ALESSANDRO:
Me doy cuenta de que ambos se tratan más íntimamente.
No intervengo, quizás ella le levante el ánimo con el lío de las flores, que le recuerdan a mi abuela.
Se hace un silencio en el que ella sigue mirándolo insistentemente, con expresión preocupada.
Luego se acerca, y ante mi sorpresa, lo abraza, quitándomelo de mis brazos.
—Vamos Alessandro, no tienes que estar así. Ya te lo dije ayer, Ale hará de todo por encontrarlos. ¿Cenaste? —cambia inteligentemente de tema—. Ven, vamos conmigo, tienes que comer, has bajado de peso. Vigilaré que lo hagas, no me vas a engañar como ayer, que lo dejaste todo.
Me habían ignorado por completo, como si yo no hubiera estado presente.
Los veo alejarse, abrazados, rumbo a la cocina, los sigo.
Observo cómo ella lo hace sentarse con sumo cuidado y le sirve, no solo eso, se sienta a su lado y lo obliga a comer como hacía mi abuela.
Él la obedece en silencio, con la cabeza baja.
Doy la vuelta, dejándolos solos, es bueno que mi suegra lo cuide así, o lo voy a perder. ¿Dónde estará Rufo?
Estamos en máxima alerta, los dragones sospechan algo, pero aún no saben que los descubrimos, los he citado varias veces a la cripta, sin dejarlos solos.
Les dije que mi padre me había dejado las llaves, y que todas estaban protegidas, que nadie tenía el derecho de entrar.
Con disimulo me preguntaron si había encontrado otros lugares.
Respondí que no, que nada más la había utilizado para cerrar la puerta principal, y la pequeña de escape.
Que no existía ninguna otra. Ellos se miraron y algunos sonrieron, pero no respondieron cuando les pregunté si conocían de alguna otra que nosotros no.
Sin embargo, aunque me han insistido que los deje emplear la cripta, como antaño, para reunirse cuando quieran, les dije que no.
Yo sé por qué lo quieren, y me asombra que ninguno haya venido a mí a decirme que existen personas que pueden morir.
Ellos no saben que los rescaté, prefieren que mueran.
Eso hace más firme mi decisión de eliminarlos a todos.
Por otro lado, Rufo ya se reunió con todos los segundos y está trazando un plan para suplantarlos y castigarlos.
También operó a la señora María, que evoluciona muy bien, pronto la traeremos para la casa, no le ha informado nada a Migue.
Le ha puesto las enfermeras que cuidaron de Damián para atenderla, que es otro que me preocupa un poco.
Se la pasa detrás de Luci, ojalá ella lo acepte, mi amigo se merece alguien tan bueno como mi cuñada, y ella también, es linda y de buen corazón, harán una linda pareja.
Rufo también me preocupa, desde que habló con Lili, está obsesionado investigando, yo sé que busca algo, además de mis padres.
No lo presionaré para que me lo diga, como siempre al final lo hará.
Espero que con esto que le llevo me lo diga, porque con tanto misterio y preocupaciones, me estoy volviendo loco, y Lili sigue sin aparecer.
—¿Has encontrado algo, Rufo? —pregunto al entrar a la biblioteca, donde tiene todo lleno de papeles regados, y libros.
—Creo que el trabalenguas nos dice algo. Es como una indicación de lo que debemos hacer, mira la primera estrofa:
"Dragón, dragón, tragón. Y comienza el triatlón."
Está claro que el triatlón se refiere a tres cosas que hay que hacer, como el deporte. Lo miro pensativo mientras Rufo compara el poema con los deportes del triatlón: montar, correr, y nadar.
—Pero no hemos encontrado ningún lago —le recuerdo.
—Está allá abajo, Ale, no hemos encontrado el pasadizo que nos lleva a él. Pero en algún lugar está —dice con firmeza.
—Ya hicimos todo el recorrido que dice el mapa y nada —insisto.
Rufo sigue revolviendo todo mientras dice que falta una hoja de ese mapa. Se acaba de dar cuenta. Me muestra por qué lo dice, salta de la página setenta a la setenta y dos.
—¿Te percatas? —Me muestra el mapa—. Precisamente cuando le tocaba indicar cómo llegar al lago.
Observo el mapa con detenimiento. Tiene razón en lo que dice. Lo miro pensativo, a lo mejor obra de Kenet, le sugiero. A cambio le enseñó el trabalenguas a Lilian. Sería un buen método de ocultar el mapa.
—¿Cómo sigue el trabalenguas? —pregunté mirando el papel y leo:
"Tres, tres, treinta y tres. Dio la vuelta al revés. Tragón, dragón, dragón. Nada, monta, corre bien."
—Ahí dice los tres deportes —me percato al momento—. ¿Pero sabes qué son esos números, y a qué hay que darle la vuelta al revés?
Rufo niega con la cabeza diciendo que no lo ha encontrado. Pero está seguro de que en el trabalenguas está la solución para llegar al lago. No responde, sigue mirando todo lo que está escrito con suma atención.
—Oye Rufo, ¿y si probamos esas cosas en todas las cerraduras? Quizás encontremos algo —sugiero recordando cómo las habíamos abierto.
Se detiene al momento de escucharme. Es evidente que no había pensado en eso que acabo de sugerir. Comienza a acomodar todo, diciendo que iríamos a probarlo mañana.
—Ahora vamos a seguir, porque estoy seguro de que eso nos está guiando a un lugar —estoy de acuerdo y volvemos a concentrarnos en el trabalenguas.
"Tres, tres, treinta y tres. Y regresa otra vez. Dragón, dragón, tragón. No olvides el trescientos tres. Dando la vuelta otra vez. Rojo, blanco, negro es. El que comienza otra vez."
Es evidente que funciona como un mapa, nos guía paso a paso. Nos lleva a alguna parte, pero menciona los tres colores de los dragones, creo que necesitaremos sus llaves. Ambos estamos de acuerdo. Mañana iremos a comprobarlo.
—Ale, hay algo que me dijo Lilian, que no te he dicho y me preocupa mucho —cambia de tema de pronto.
Lo miro fijamente, ya sabía que me ocultaba esa conversación que tuvo con Lilian por teléfono. Había observado el cambio de expresión. Siempre es así con él, me lo dice cuando no logra resolverlo o cuando ya lo ha hecho.
—¿Qué es? —quiero saber al ver que no dice más.
—Me dijo que su papá le había hablado de la muerte de unos comerciantes, por guardar algo muy importante de la organización —se detiene un momento—. Y que yo debo ir a buscarlo.
—¿No te dijo quiénes eran? ¿Y por qué tú? —Eso no me lo esperaba, otro misterio para resolver. Me estoy cansando. ¿Qué tenían en la mente mis padres para dejarme todo tipo de intrigas y enigmas por resolver?