Una última vez CAPÍTULO 29 LARA
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CAPÍTULO 29 LARA

La fiesta de anoche era lo que nos hacía falta, en especial a May.

Aunque está claro que lo que menos necesitaba era encontrarse con Bruno de fiesta, algo con lo que nadie había contado.

Verlo marcó un antes y un después para ella, aunque sorprendentemente lo llevó mejor de lo que me esperaba.

Al principio no dejaba de buscarlo con la mirada, pero al final terminó olvidándose de él y centrándose en nosotros.

O, al menos, supo disimularlo muy bien. No se acercó a hablar con él, y Bruno parece que no se dio cuenta de que estábamos en el local.

Aunque May está convencida de que sabía que estaría.

Por lo visto, no es la primera vez que aparece de repente en el mismo lugar que ella.

¿Casualidad? Ella está convencida de que no lo es.

Hoy ha dormido en mi apartamento. No quiere pasar las noches sola en su piso.

Tampoco sabría cómo afrontar que él se presentara sin previo aviso.

Y en algún momento lo hará, si es que no lo ha hecho ya.

Mientras ella lo necesite, puede quedarse aquí conmigo, que no me importa.

Además, así nos hacemos compañía. Parece que volvemos al plan inicial de pasar el verano juntas.

Se deben una conversación, está claro. Ella lo sabe, pero todavía no quiere dar el paso. Creo que está intentando asimilar todo y tomando decisiones. En algún momento lo hará, cuando se sienta preparada. Él la verdad es que no sé a qué está jugando, pero le está haciendo mucho daño.

Agradezco haber contado con la compañía de los chicos anoche, ya que entre todos animamos a mi mejor amiga.

Una noche no es suficiente para sacar conclusiones sobre ninguna persona, pero considero que los amigos de Enzo son grandes tíos.

Con Raúl, el supuesto casero, me alié más de una vez para ir en contra de Enzo.

Podemos hacer un gran team , pues conseguimos sacarlo rápido de sus casillas.

Estoy recreándome en la noche de ayer, cuando mi móvil empieza a sonar.

Me están llamando. Mierda. ¿Dónde he metido el móvil?

Me levanto de la cama, dispuesta a buscarlo antes de que cuelguen, pero no llego a tiempo.

Cuando doy con él, ya no suena. A los pocos segundos, me llega un WhatsApp de mi agente.

Me doy cuenta de que ha sido Violet la que me ha llamado.

Me pongo en alerta al momento, porque ella siempre envía mensajes, solo llama cuando es verdaderamente importante.

De manera inconsciente, todo mi cuerpo se tensa.

¿Qué ha podido pasar para que me haya llamado?

No te asustes, que no es nada malo.

Suelto todo el aire que retenía en mis pulmones. Vale, puedo volver a respirar con tranquilidad. Me quita un peso de encima leer ese mensaje.

Te llamaba para darte una buena noticia.

Van a llevar a cabo el doblaje de la serie antes de lo que imaginábamos.

Te quieren en Madrid dentro de cinco días.

Llámame para acabar de ultimar detalles.

Es otro paso más en tu carrera.

No me lo pienso ni dos segundos antes de llamarla.

Ni siquiera le contesto a los mensajes, sino que directamente marco su número de teléfono.

Pese a la diferencia horaria, Violet está despierta.

Siempre me ha sorprendido lo poco que duerme; trasnocha demasiado, y todo por culpa del trabajo.

No da más de un tono cuando ya me lo coge.

— Echaba de menos escuchar tu voz. —Es lo primero que dice tras mi saludo. ¿Os he dicho ya lo simpática que es? Conecté con ella desde el principio, y al hacerlo tuve claro que íbamos a encajar a la perfección.

—Y yo la tuya dándome buenas noticias.

Se ríe al otro lado de la línea. Creo que no hay nada mejor que tu agente te dé una gran noticia. Todavía me acuerdo de cuando me comunicó que iba a ser la protagonista de Sin miedo al amor .

— Sabía que la traducción llegaría. Me ha sorprendido la rapidez, aunque no me extraña. Quieren aprovechar todo el éxito que está teniendo la serie, y todo el que estás teniendo tú. No olvidemos que la prensa rosa sigue teniéndote en el punto de mira, algo que te beneficia.

Tanto Enzo como yo somos conscientes de eso. Siguen etiquetándonos en vídeos y hablando de nosotros. Hoy han aparecido algunas fotos de anoche. Eso sí, no ha tenido tanto impacto como la última vez, pero seguimos ahí. Llamando la atención de la gente.

—Tienes que contarme todos los detalles. ¿Cinco días? Casi no tengo tiempo ni para asimilarlo.

Quiero cuadrar cuanto antes todo lo de Madrid. Me ha pillado por sorpresa. Como ha dicho ella, todo ha ido más rápido de lo que esperábamos. Mi yo actual agradece a la Lara del pasado haber dicho que sí.

— Tú no te preocupes, que es muy sencillo.

El equipo que hay detrás es muy profesional, as í que estás en buenas manos —dice, segura de sus palabras—.

¿Tienes donde apuntar? —pregunta antes de seguir hablando.

Lo más rápido que puedo, abro las notas del móvil y pongo el altavoz para poder escucharla mientras escribo.

Violet no se deja detalle alguno. Ha organizado a la perfección los días que estaré por Madrid. Quedamos en que me pasará todo lo que necesito por correo electrónico. No se le pasa detalle alguno, y yo tomo nota de cada palabra. Me da algún que otro consejo, que pienso seguir al dedillo.

— Y, antes de colgar, tengo que comentarte una última cosa.

Tu nuevo novio puede traerte grandes oportunidades.

Creo que tú también has llegado a esa conclusión.

Si os siguen viendo juntos, daréis de qué hablar, porque ninguno de los dos todavía se ha pronunciado sobre la relación.

Veo que estás jugando tus cartas; estoy muy orgullosa de ti.

Sus palabras son sinceras, me la estoy imaginando sonriendo al otro lado de la línea.

Esa última frase que me dijo, la de saber jugar mis cartas, ha sido la clave de todo.

Creo que Violet se huele que no es de verdad lo que hay entre Enzo y yo, porque la última vez que tuve pareja ella fue de las primeras personas en enterarse.

Algo me dice que lo sabe, pero no se lo voy a preguntar.

No me voy a delatar ni siquiera con ella.

—¿Quieres decirme algo? —pregunto entre risas, aunque completamente en serio. Su risa no tarda en llegar. Pillada.

— Yo, si fuera tú, no dudaría en invitarlo al viaje. Que te acompañe es muy de pareja.

—Me apunto tu consejo.

— Espero que lo lleves a cabo.

Tras despedirnos, le doy vueltas a esta última idea.

¿Debería invitar a Enzo a este viaje? Si estamos fingiendo que somos pareja, no es tan descabellado que viniera.

Aunque no sé si él aceptaría algo así. Una cosa es fingir que somos novios, y otra venirse de viaje conmigo.

Y no un viaje cualquiera, sino uno de trabajo.

Violet me envía un correo electrónico con todas las reservas, y entre ellas están los billetes de avión.

En cuanto lo abro para mirar a la hora que cojo el vuelo, no puedo evitar reírme.

Mi sonora carcajada se ha debido escuchar en todo el rellano.

Parece que ella tiene muy clara la decisión, porque hay dos billetes de avión. Una indirecta muy directa.