CAPÍTULO 9 LARA
El apartamento que va a ser mi hogar durante los próximos meses, y hasta nuevo aviso, es exactamente igual que en las fotos que habíamos visto May y yo.
Algo que es de agradecer, porque muchas veces las expectativas son unas y la realidad otra muy diferente.
Como cuando compras ropa por Internet, pues también te la juegan con los pisos.
Menos mal que ha sido fiel a lo que enseñaba en la página de Airbnb.
Estoy muy contenta. Aunque ayer la idea de no compartir piso con May me pillara por sorpresa y no me convencía, debo admitir que mirándolo con perspectiva es una gran idea.
Voy a tener tiempo para estar conmigo, cosa que me permitirá conocerme todavía más, y voy a contar con cierta privacidad, que si estuviera con May no tendría.
Soy de las que piensan que todo pasa por algo, así que si las cosas han salido así será por un buen motivo.
La decisión de venirme aquí fue muy precipitada, pero parece que poco a poco todo cobra sentido.
Un piso en primera línea de playa para mí sola durante todo el verano.
Ya me estoy imaginando todo lo que voy a hacer en él.
Sí, follar libremente es una de las grandes ventajas de no compartir piso.
Algo en lo que no había caído hasta hace poco.
El anfitrión me ha caído la mar de bien.
Me ha facilitado su número de teléfono por si tengo alguna incidencia durante la estancia.
May ha sido la que ha contactado directamente con él, así que no tenía esos datos en mi poder.
Y es algo necesario de tener, pues nunca se sabe lo que puede llegar a pasar.
Me ha hecho un tour rápido por el piso y se ha ido.
Debo reconocer que el chaval tenía su rollito.
No tenía tatuajes. Pero era un chico alto y moreno, con el pelo negro recogido en trenzas, bastante corpulento.
Llevaba una camisa hawaiana junto con un bañador.
Me ha transmitido buenas vibras. Algo que siempre he considerado que es importante cuando conozco a una persona.
Aprovecho para sacar todas las cosas de la maleta y meterlas en el armario. Cuanto antes lo haga, mejor. Si no, luego me entrará pereza e iré posponiéndolo. Suele pasarme.
Una vez que todo está ordenado, me siento en el sofá a disfrutar del silencio y la tranquilidad.
Es un momento idóneo para leer los mensajes que tengo pendientes, tanto del WhatsApp como de las redes sociales.
Esto es algo que he pospuesto. De hecho, llevo haciéndolo días por temor a que pueda encontrarme allí.
Por ahora, yo misma gestiono mis redes. De cara al futuro, me había planteado destinarlo a otra persona, pero me gusta tener un trato cercano con mis seguidores para comentar la serie.
Así puedo leer todo lo que tienen que decirme.
El cariño que dan es espectacular, pero, si se proponen hacerte daño, pueden hundirte.
Y eso es exactamente lo que temo: encontrarme mensajes hirientes.
No sé si podría con ello ahora mismo. A lo largo de estos años, he recibido buenas y malas críticas.
Estas últimas me ha costado gestionarlas, por lo que he trabajado codo con codo junto con una psicóloga.
Cuando estás expuesta, todo puede pasar y tienes que estar mentalmente fuerte.
Algo que no estaba al principio, pero que poco a poco he ido logrando.
Pero sé que para ciertas cosas no estoy preparada, como para un hate masivo.
Todo mi contenido es en inglés, aunque últimamente empezaba a abrirme también al habla hispana para llegar todavía más lejos.
No quería limitarme a un solo idioma. Fue una estrategia que hablé con mi agente.
A la cual llevo días sin contestar y probablemente esté entrando en pánico, y mucho más conociéndola.
Al poco de terminar mis estudios, me metí en una agencia de actores.
No fue fácil entrar, pero sabía que era necesario si quería conseguir algo.
Los contratos los mueven ellos, ya que tienen contactos.
Ahí fue donde me topé con mi agente, Violet Lee.
Ella sabe lo que hace, fue la que me consiguió la audición para el papel de la serie que terminé protagonizando.
Todo se lo debo a ella, aunque no me quito el mérito.
Porque si me cogieron fue por mi talento.
Pero sin ella a mi lado no podría haberlo conseguido.
Mérito de ambas, trabajo en equipo, que para eso me representa.
Llevándose un porcentaje de mis beneficios.
Decido no retrasar más lo inevitable y entrar en su conversación.
La pobre no tiene culpa del caos que es mi vida en estos momentos, no se merece que le haga ghosting.
Empiezo a leer por encima. Al principio todo iba bien, pero, conforme voy bajando y me acerco a los últimos mensajes, el pánico es evidente en ellos.
Empiezas a preocuparme, Lara.
Espero que dentro de lo que cabe estés bien.
Sé que no es fácil pasar por una ruptura, y mucho menos cuando es tan mediática como la vuestra.
Pero vamos a mirar la parte positiva de todo esto, que la hay.
¿La hay? Pues no la estoy viendo. No la sé ver.
Ahora mismo, no puedo sacar nada positivo de lo que pasó con mi ex.
Él jugó conmigo para conseguir fama. Se inventó nuestro romance para darle tirón a nuestra serie.
Si eso era lo que quería, ¿por qué no lo habló conmigo?
«Porque entonces no hubiera quedado realista.
Necesitaba que uno de los dos sintiera de verdad».
Y yo fui tan tonta como para caer en sus redes.
Hizo una jugada maestra, y lo peor de todo es que le salió bien.
Mucho más que bien. Él ha quedado como el bueno de la película, y yo como la arpía.
Se ha inventado que le he puesto los cuernos.
Y que por ese motivo ha tenido que dejarme.
Pese a que estaba muy enamorado de mí, no podía perdonarme algo así.
Un vídeo llorando. La gente lo comparte de forma masiva.
La desinformación. Creer a alguien porque eres fan, sin contrastar la otra versión de la historia.
Los insultos. El odio. ¿Dónde está la parte positiva?
No solo acabé con el corazón roto; fue mucho más.
Estás en el punto de mira. Es tu gran oportunidad.
John intenta hundirte, dañar tu imagen, pero no debes dejar que lo consiga.
Tú eres mucho más inteligente que él.
Usa esas cartas a tu favor. Sé que sabrás cómo.
Soy muy consciente de que estoy en el punto de mira, y por eso mismo he decidido irme una temporada de allí. Porque, si me hubiera quedado, todo se hubiera agrandado. Y sé que emocionalmente no podría haberlo soportado. No estoy tan preparada, por mucho que haya estado trabajando en mí misma.
Te dejo un enlace a una noticia que debería interesarte.
Como soy muy curiosa y me lo ha mandado mi agente, no dudo en abrirlo.
Además, ha dicho que es algo que me interesa.
Esas simples palabras han conseguido que el corazón se me acelere.
En cuanto la página carga, mi cara junto a la de John aparecen en primer plano.
Es el cartel principal de nuestra serie.
Mierda. Mal. No me gusta que esté relacionado con esto, con esta serie.
Leo el titular: «La serie estadounidense Sin miedo al amor está siendo todo un éxito.
Tanto está arrasando que se baraja la posibilidad de traducirla a otros idiomas.
Se cree que puede seguir triunfando en otros continentes y llegar todavía más lejos».
Te quieren a ti para la traducción española.
Me han llamado varias veces.
Están cuadrando todo y, cuando tengan el visto bueno de la traducción, empezarán a hacerlo. Espero tu respuesta y deseo que sea un sí.
Doblarme a mí misma en español sería sencillo.
Nunca he hecho ningún doblaje, aunque me he formado para ello.
¿Qué debería hacer? Es una buena oportunidad, al menos para sacar algo de dinero.
Sé que quería dejar de lado esa serie, olvidarla por todo lo que ha significado, pero también sé que debería decir que sí.
Además, por mucho que me joda admitirlo, me ha traído muchas cosas buenas y momentos inolvidables.
Espero no tener que darte una respuesta inmediata a esto último.
Debo darle una vuelta, Violet.
Reencontrarme con mi personaje no será fácil, pero soy consciente de que es una gran oportunidad.
Además, John Davis no estará allí. Cosa que debería hacer que la decisión fuera todavía más fácil.
No sabes la ilusión que me hace saber de ti.
Por fin das señales de vida, Lara.
Decir que sí no nos garantiza que vaya a suceder.
Todavía está todo en el aire, ya sabes cómo van estas cosas.
Pero, si aceptas, estarías dentro si en algún momento sucede.
Que se estén planteando traducirla significa que está gustando.
Y, si gusta, pueden llover más ofertas. La primera de ellas, esta traducción.
Déjame un par de días.
Quiero estar segura antes de decirte nada.
Pero todo apunta a que sí.
Sé que tomarás la mejor decisión para ti.
Disfruta de esta desconexión, que siempre viene bien.
Por estas cosas encajé tan bien con Violet.
Ella me entiende y no me presiona, cosa que le agradezco.
Tal y como le he dicho, le daré una vuelta a esta propuesta.
Decirle que sí no me garantiza que vaya a suceder.
Todavía quedan muchos pasos antes de que esa traducción se haga realidad.
Y yo decido si acepto la oferta o la ignoro.
Todo depende de mí, de lo que yo quiera hacer.
Sé que no sería fácil, pero también pienso que sería una manera de cerrar de una forma bonita Sin miedo al amor.
Llegaría a España con mi voz. Sería alucinante.