9 #2
—Oh de veras... qué historia tan apasionante Monsieur Antoine, ¿y qué ocurrió después?
—Bueno, que la marquesa se puso muy celosa del romance de su marido con la joven desconocida y quiso deshacerse de la joven... intentó envenenarla.
—¡Pero qué horror! ¿Intentó asesinar a la pobre damisela?
—Me temo que sí, pero esas cosas ocurrían en esos tiempos mademoiselle.
Celos, intrigas, venenos y... Pero al parecer alguien avisó a la misteriosa damita lo que planeaba la marquesa y pudieron salvarla de beberse la copa envenenada.
El marqués al enterarse de los celos de su esposa la castigó encerrándola en la torre para que no volviera a causarle problemas y entonces, la bella doncella pudo ganar terreno y convertirse en la querida del señor del castillo.
Lo tenía tan enamorado que años después decidió deshacerse de su esposa para poder desposar a la bella desconocida, pero entonces, luego de hacerlo su bella damisela inglesa despareció sin dejar rastro esfumándose como un sueño dejando al marqués fuera de sí,
tan loco que murió de un ataque al corazón meses después.
—Oh, pero qué historia tan trágica. ¿Por qué huyó si finalmente iba a casarse con el marqués?
—Es que al parecer la dama inglesa no quería eso, extrañaba su tierra y al parecer el marqués no era su único amante...
en el castillo había un primo del marqués que en el pasado había sido pirata y ellos...
bueno al parecer se hicieron amantes y él prometió que la llevaría de regreso a Dover, su hogar.
Madeleine no quería quedarse encerrada para siempre en ese castillo, creo que no estaba tan enamorada del marqués como todos creían y a pesar de ser muy hermosa, la leyenda dice que era fría y también que era una bruja inglesa que sólo quería regresar a su hogar donde la esperaba su prometido.
Ya sabe lo que se dice de los ingleses mademoiselle, que son muy fríos.
Ella añoraba su tierra verde llena de niebla o tal vez echaba de menos a su prometido, lo cierto es que abandonó a sus dos amantes, al marqués y al primo de este el pirata cuando tuvo lo que deseaba y al llegar a Dover simplemente se esfumó...
El pirata, algo atormentado por haber traicionado a su primo contó toda la verdad tiempo después de la muerte de este, dijo que él también se había enamorado de la bella sirena inglesa y que sucumbió a sus encantos primero y luego a su voluntad y la llevó de regreso a Dover como pedía y que luego
de hacerlo ella desapareció y cuando preguntó en la aldea sobre la joven Madeleine le dijeron que no había ninguna señorita Madeleine Briston en esa aldea.
Al parecer ese no era su nombre tampoco, los había engañado a todos.
El pirata, desesperado la buscó por todo el pueblo, visitó las mansiones más importantes, pero nadie había oído hablar de una señorita llamada Madeleine Briston.
Ese apellido no era de Dover le dijeron después.
—Oh qué triste, qué historia tan rara y triste. ¿Cómo pudo ser tan fría? ¿Acaso era realmente una bruja, un espectro?
—No, no lo era... dicen que era una bruja y tenía poderes para desaparecer y seducir a los hombres, pero creo que mintió porque no quería ser encontrada.
Debió tomar un caballo y largarse, luego de lograr que el pirata la llevara de regreso a sus tierras...
Si no quería ser encontrada no sería tan tonta de dar su verdadero nombre, ¿no lo cree?
—¿Pero entonces fingió todo el tiempo, engañó a todos? No puedo creerlo. El marqués salvó su vida y la amaba.
—Sí, es verdad y lo volvió tan loco de amor que luego mató a su esposa para poder casarse con ella, pero no era lo que Madeleine quería.
Tal vez se vio obligada por las circunstancias a complacer al marqués y él la convirtió en su amante y luego en su cautiva.
Eso debió ser humillante para una dama de su alcurnia, y comenzó a planear su huida, el engaño fue parte del plan.
Y aunque luego se dijo que era una bruja malvada yo creo que era una dama inteligente y muy fría que usó la belleza como una máscara, una máscara para ocultar su maldad y astucia.
Angelyn se sonrojó al oír eso.
—Oh rayos, nunca había oído algo como eso.
—Bueno, es que usted es hermosa pero no usa su belleza como una máscara ¿no es así? Es muy transparente mademoiselle y no sabe disimular. Se muestra como es y sospecho que... está enamorada de mi primo, ¿no es así?
Ante semejante acusación la jovencita se apartó sonrojada primero y luego sintió un sudor frío recorrerle la espalda. ¿Cómo pudo ser capaz de decir semejante cosa?
—No sé por qué me dice eso, ¿cómo puede ser tan atrevido de suponer algo semejante? —replicó nerviosa.
—Perdóneme, no quise ofenderla. Dicen que el amor es como el fuego mademoiselle, no puede esconderse.
Pero no hay futuro para usted aquí, él no dejará escapar la oportunidad de convertirla en su amante si usted lo acepta, pero no se casará con usted, no puede hacerlo.
Sus deberes lo obligan a escoger a una joven noble del condado, ¿comprende?
Nuestra clase fue extinguida casi, cercenada por los malditos revolucionarios, hemos perdido tierras, privilegios y muchas ramas nobles se han extinguido y ahora nuestro deber es volver a recuperar nuestra posición y linaje haciendo buenos matrimonios.
Angelyn pensó que había escuchado demasiado.
—Debo regresar señor Antoine, lo siento, pero esta conversación ha dejado de ser agradable para mí. Soy una joven decente y sus suposiciones me han ofendido.
Al comprender que había metido la pata el caballero se disculpó y le pidió matrimonio.
—Por favor, cásese conmigo mademoiselle de Poitiers. Perdóneme, creo que sentí celos y me precipité, pero... le ruego que me perdone. Jamás quise ofenderla, sólo decirle la verdad.
Angelyn lo miró aturdida.
—¿Acaso se ha vuelto loco? ¿Cree que quiero ser su esposa ahora? —replicó.
Él se puso serio.