Un vaquero Timido Capítulo 64 El sábado por fin llegó
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Capítulo 64 El sábado por fin llegó

El sábado llegó mucho más rápido de lo que cualquiera de ellos esperaba, después de varios días de trabajo pesado e ininterrumpido en el rancho, por fin Ray encontró unos minutos libres al terminar de alimentar y acomodar al ganado en los corrales.

Se limpió las manos con un trapo de tela y sacó el teléfono del bolsillo.

Sonrió automáticamente al buscar un nombre en su lista de contactos. Sara,

Ray: Hola, ¿Cómo se encuentra la maestra más preciosa del pueblo?

La respuesta llegó apenas un minuto después. Sara: Hola, muy bien señor veterinario.

Ray: Quería preguntarte algo ¿Qué te parece si retomamos nuestra cita que pospusimos la semana pasada hoy?

Sara: ¿Cómo? Pensé que haríamos algo tranquilo como mencionaste ayer al teléfono, tú sabes algo más íntimo.

Ray: No, es que hoy es el gran baile anual de los ganaderos del condado, Va a ir prácticamente todo el pueblo, van mis padres, John, Luke y Mónica, seguramente también Cristian y tu prima y me gustaría muchísimo que fueras conmigo, para presentarte a todo el mundo, bueno si tú estás de acuerdo, y al terminar podemos ir a donde tú quieras…

Hubo unos segundos de silencio en el chat que hicieron que Ray apretara el teléfono. Después apareció la respuesta.

Sara: Claro me encantaría te estaré esperando, solo dime la hora

Ray: Paso por ti a las siete en punto.

Cuando colgó, se dio cuenta que sus primas se estaban preparando también, aquella tarde, la antigua casa Morgan era un verdadero caos.

Emily terminaba de acomodar un pequeño botiquín de primeros auxilios dentro de una mochila. Abby la observó divertida desde el sofá de la sala.

—¿Vas tan elegante para trabajar? Creí que iríamos a un baile de ganaderos a divertirnos según me dijo John al teléfono.

Emily sonrió mientras acomodaba un par de broches en su cabello frente al espejo del pasillo.

—No, es que Cristian y yo estaremos ahí formalmente como personal de apoyo médico de la clínica, recuerda que en este pueblo no hay personal de emergencias, así que trabajamos y nos divertimos a la vez, es que en el baile anual de ganaderos siempre hay alguien que se cae de la valla, se tuerce un tobillo bailando o decide arreglar sus diferencias a golpes después de dos cervezas de más, según me dijeron ayer…

Abby soltó una carcajada —Vaya... muy tranquilizador tu panorama.

En ese momento, Sara apareció bajando despacio por la escalera de madera, llevaba un vestido azul marino de manga corta que le llegaba a la altura de las rodillas, unas botas vaqueras de cuero color miel y su cabello pelirrojo peinado en suaves ondas sobre los hombros.

Emily sonrió de par en par, admirándola. —Wow, te vez super bien, Ray va a olvidarse hasta de respirar cuando te vea, al igual que todos los vaqueros del pueblo.

Sara sintió que las mejillas se le calentaban de golpe. —No exageres, Emily.

Abby tomó su bolso de la mesa con decisión. —Bueno, yo también voy a ese baile me invitaron de último momento...

Las dos la miraron con curiosidad. —y ¿Con quién vas? Si se puede saber…

Abby se encogió de hombros con total naturalidad.

—Con ustedes dos, por supuesto, aunque John me invito por teléfono le dije que lo vería ahí —Luego sonrió con suma picardía—: Creo que alguien en esa fiesta tiene que vigilar que John no se crea demasiado encantador con las demás, aunque no somos nada solo amigos…