Un vaquero Timido Capítulo 42 Hoy será un buen día
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Capítulo 42 Hoy será un buen día

Los primeros rayos dorados del sol apenas comenzaban a iluminar los enormes campos verdes del rancho Bulls Cowboys cuando el despertador de Ray comenzó a sonar en su mesa de noche y por primera vez en mucho tiempo, no lo apago con fastidio para dormir otros cinco minutos más.

Abrió los ojos de inmediato, sintiendo una energía distinta en el cuerpo. Y sonrió.

Permaneció unos segundos mirando el techo de madera de su habitación, a su mente le vino una imagen de Sara riéndose a carcajadas en la terraza del restaurante del pueblo, sin planearlo una sonrisa se dibujó en sus labios.

—Hoy será un día excelente, puedo sentirlo ...

—murmuró para sí mismo en el silencio del cuarto.

Se levantó de la cama con un ánimo completamente renovado, dedicó un tiempo a sí mismo y se afeitó con extremo cuidado, eligió una camisa de mezclilla azul clara que le sentaba bastante bien, unos jeans limpios y hasta lustró sus botas de cuero, algo que normalmente solo hacía cuando había alguna celebración importante o fiesta en el pueblo.

Mientras terminaba de acomodarse el sombrero negro frente al espejo, se quedó observando fijamente su propio reflejo. —¿Qué demonios estás haciendo, Ray Petersen? —sonrió avergonzado de sí mismo—. John va a burlarse de mí si me ve vestido de esta forma.

Bajó las escaleras a paso firme, como era de esperarse a esa hora, toda la familia ya estaba reunida desayunando en la gran mesa de la cocina, su padre Frank levantó la vista de su plato y lo recorrió con la mirada de arriba abajo.

—¿Y tú por qué vienes tan emperifollado tan temprano? Ray tomó una taza de café humeante intentando parecer lo más tranquilo e indiferente posible.

—Así me visto siempre, ¿no? John, que estaba mordiendo una tostada, soltó una carcajada abierta.

—¡Claro que no, eres un mentiroso! Dile a tu viejo que te estas vestido de esa forma porque vas a ver a tu princesa en el pueblo, si así te vistes después de salir con ella un par de veces, no me imagino como será cuando lleves más tiempo de relación, bueno los dejo porque tengo que ir a pagar a los proveedores del pueblo, ¡Suerte Romeo!

Luke también comenzó a reír, acompañando a su cuñado. —Es que disimula un poco, poque ni cuándo vamos a vender ganado a la gran feria te arreglas tanto, Ray.

Mónica miró a su primo con una sonrisa traviesa y cómplice. —Dejen en paz a mi hermano favorito par de idiotas, además a mí me parece muy bonito... Se nota que El amor sí que cambia a las personas.

Ray levantó las manos a la defensiva. —No empiecen de molestos, por favor, ustedes son unos exagerados, ya ni vestirse bien puedo, porque me critican….

Vicky intercambió una mirada divertida y llena de ternura con sus hijos —¡Ya!

Déjenlo en paz al pobre, con el trabajo que costó que saliera de nuevo con otra chica, como para que con sus comentarios se arrepienta…

Aunque ella misma apenas podía ocultar la enorme sonrisa de satisfacción que le iluminaba el rostro.