Un vaquero Timido Capítulo 1 Familia Peterson #2
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Capítulo 1 Familia Peterson #2

—Come más, hijo; tienes cara de que te has alimentado de café toda la semana.

—Eso intento dejarlo porque es lo único que tomo ahí, y es asqueroso. Ray lo observó con una sonrisa traviesa.

—Entonces... ¿qué tal la convención médica del fin de semana? Christian dio el primer bocado antes de responder.

—Bastante bien, de hecho, me la pasé mejor de lo que esperaba...

—¿Aprendiste algo nuevo? Algo que quieras contarnos….

—Sí, claro, hubo muchas cosas interesantes que no conocen…

—¿Alguna enfermedad rara? Preguntó John

—A eso también. Ray apoyó los codos sobre la mesa.

—La verdad, no me interesa eso, primo; cuéntanos el chisme del día, ya sabes a cuál me refiero —John asintió con seriedad. —Lo importante que nos interesa

Christian negó con una sonrisa. —Sabía que preguntarían, su madre Jandy también se volvió hacia él, con interés, y como no decía nada empezó:

—Bueno, contaré un cuento; habla de una vez…El médico dejó el tenedor sobre el plato, mirando a su madre

—Está bien, contaré lo que les interesa. Conocí a una enfermera durante la convención; se llama Emily Carter. Ray silbó, es una chica simpática, muy agradable

—¿Ya ves John? Te lo dije, ya empezamos, seguramente es la enfermera que compró la casa de los Morgans y que vi en la mañana cuando fui al pueblo.

—No empieces tú también, se supone que tú eres el serio, y respetuoso

—Continúa de una vez por todas, ya sabes que todos somos igual de chismosos en esta familia—dijo John, divertido.

—Bueno, aceptó trabajar conmigo en la clínica después de que se lo pedí. Ella empieza la próxima semana, el lunes, para ser exactos. Vicky sonrió mientras le dirigía una mirada cómplice a Jandy.

—Eso es una buena noticia, Chris. Necesitabas ayuda. Tienes demasiados pacientes en este pueblo para estar en medio de la nada.

—Pues para mi sorpresa, sí, acepto el trabajo, pero no viene sola —dijo mirando cuando Ray arqueó una ceja.

—¿A poco tiene marido?

—No, gracias a Dios….

—¿Entonces quizá un novio celoso? Inquirió John —Tampoco dijo Chris

—Entonces con quién vivirá...

—Tiene una hermana menor, y se la trajo a vivir con ella, los tres hombres intercambiaron una mirada, porque Christian ya sabía exactamente lo que venía.

—No hagan comentarios inapropiados por favor, y no me hagan quedar mal ante la chica, si conociera a mi familia hubiera huido al lado contrario, así que espero el mejor comportamiento de ustedes

—Si nosotros todavía no hemos dicho nada, no debes culparnos por algo que no ha sucedido aún —respondió Ray con una inocencia.

—Eso es porque apenas voy empezando a hablar. Vio que su primo John cruzó los brazos. — Bueno, continuaré: su hermana se llama Abigail Carter, tiene veintiseis años y es dentista. Río cuando Ray abrió mucho los ojos.

—¿Dentista? Excelente, eso significa que puede ver mis dientes gratis.

—Eso significa que probablemente te cobre el doble después de conocerte, Las risas estallaron otra vez, pero Christian negó con la cabeza.

—Emily no quería mudarse sola, así que convenció a Abigail para venir con ella, John recordó la conversación de aquella mañana.

—¿Entonces ellas compraron la casa de los Morgan? Christian asintió y Ray golpeó la mesa.

—¡Lo sabía! eran ellas, John, te lo dije…

—Ya se instalaron ahí, aunque la casa necesitaba algunas reparaciones. Pero quedó bastante bien. Me la enseñó Adam antes de que ella hiciera el trato. Fui a cerciorarme de que todo estuviese en orden; después de todo, van a vivir solas y son puras mujeres.

—¿Y la hermana? —preguntó Ray con una sonrisa maliciosa—. ¿Es bonita o solamente tiene licencia para sacar muelas? Christian soltó una risa.

—Es muy guapa, aunque solo la vi de lejos. Ray miró a John con una expresión triunfal.

—¿Escuchaste eso? John siguió comiendo como si nada. —Estoy escuchando.

—Cabello castaño, ¿verdad? Christian lo observó sorprendido.

—Sí como sabes?... John comenzó a señalar a su hermano.

—¡Lo sabía! Ya la vio Ray, quien suspiró diciendo:

—La vi bajarse de la camioneta cinco segundos, de lejos, pero John ya armó una novela romántica sobre el tema.

—Cinco segundos bastaron para que regresaras del pueblo con cara de niño distraído

—No exageres —dijo cuando Christian sonrió.

—Pero bueno… además de ellas también viene otra persona, todos se volvieron a mirarlo.

—¿Quién más? —preguntó Vicky.

—Una prima de ellas, todavía no la conozco, pero según Emily, es maestra en una escuela de la ciudad, incluso mencionó que fue una sorpresa para ella porque esa prima estaba a punto de casarse hace unos meses, pero suspendió la boda un par de días antes y decidió mudarse aquí.

—¿También vivirá con ellas? —preguntó Jandy.

—Sí, no quería quedarse sola donde estaba y pidió su cambio para el pueblo y creo que había una plaza en la primaria, porque llegará en unos días, antes de que vuelvan a clases de vacaciones.

Ray apoyó lentamente el tenedor y luego miró a John; después a Christian finalmente habló con absoluta solemnidad.

—Tres mujeres jóvenes… que se cuiden en este pueblo donde los hombres siempre están en busca de mujeres…

. Hizo una pausa dramática. —...y son solteras...

Otra pausa. —...y viviendo en este pueblo lleno de vaqueros creo que serán problemas mayores, John negó antes de que terminara. —No vas a empezar con eso de nuevo…….

—Claro que sí…Ray levantó su vaso, a punto de decir algo cuando se escuchó una voz al fondo

—Caballeros...todos los hombres de la habitación levantaron la vista.

—Creo que el índice de parejas del condado acaba de aumentar considerablemente, los Peterson soltaron una sonora carcajada, Jandy tomó un cucharón de madera y los señaló directamente, a los hermanos y a su propio hijo

—Como se les ocurra ir a molestar a esas muchachas, les voy a enseñar que este cucharón todavía sirve para educar hombres grandes. Ray levantó las manos en señal de rendición.

—¡Nosotros somos caballeros tía! Y nadie lo duda …Jandy soltó una carcajada irónica.

—Sí... y yo soy la reina de Inglaterra, dijo de forma irónica, y hasta Christian terminó riéndose mientras John negaba con la cabeza,

—Pobres mujeres... todavía no llegan y ya tienen a este par haciendo planes, cuando ellas ni siquiera saben que existen. Ray sonrió con descaro a su hermano

—No hacemos planes… miró a su hermano de reojo; solo estamos dándole la bienvenida a las nuevas vecinas, aunque sospecho que una de ellas ya llamó la atención de cierto vaquero doctor, demasiado callado, algo prepotente y antipático. Chris le lanzó un pedazo de pan.

—Cállate y come antes de que mamá piense que te alimenta para que hables todo el día. Toda la mesa estalló nuevamente en risas, sin imaginar que aquellas tres mujeres estaban a punto de cambiar para siempre la rutina del rancho Bulls Cowboys y del tranquilo pueblo donde todos creían conocerse.

De repente, un largo bostezo interrumpió la conversación, mientras todas las miradas se dirigieron hacia la escalera.

Ahí con el cabello revuelto, una enorme sudadera que le llegaba casi hasta las rodillas y unas pantuflas con forma de vaca apareció Mónica Petersen la menor de los hermanos, tenía veintitrés años y era, según Ray, "el mayor problema del rancho", no porque causara problemas, sino porque tenía más pretendientes que dedos en las manos, y eso volvía locos a sus dos hermanos mayores, Mónica bajó las escaleras frotándose un ojo.

—¿Todavía hay comida…? tengo hambre…Vicky la observó con las manos en la cintura.

—Señorita Petersen...Mónica dejó de caminar. —¿Sabes qué hora es? Ella miró el reloj de pared.

—¿Hora de cenar?

—Hora en que una estudiante universitaria ya hubiera terminado la tarea que debería estar entregada en media hora, Mónica hizo una mueca.

—La voy a terminar… ya me falta muy poco….

—Estudias psicología en línea; deberías estar frente a la computadora en clase, el que sea por internet no significa que puedas dormir todo el día sin conectarte a clase…

—No dormí todo el día...Ray intervino con una sonrisa burlona. —Solo la mitad del día, Mónica le sacó la lengua.

—No te metas, hermano gruñón…

—Me meto porque eres mi hermana menor, y yo el mayor al que han obligado a cuidarte y protegerte toda tu vida…

—Nadie te pidió ese sacrificio; no seas exagerado ni que te diera tantos problemas, John soltó una risa, Vicky cruzó los brazos.

—¿Y se puede saber por qué estás tan desvelada? Mónica tomó asiento mientras se servía un vaso de agua.

—Porque ayer salí un rato con Luke… y nos quedamos platicando hasta muy tarde…los dos hermanos dejaron de sonreír, pero ella continuó, completamente ajena a su gesto de desagrado en la cara, solo vio el ceño fruncido de su primo….

—...y el muy pesado insistió en llevarme hasta el lago para ver las estrellas, dijo que era una noche hermosa y….

—Era una noche muy bonita —se escuchó una voz desde la puerta cuando todos voltearon, y observaron a Luke que acababa de entrar junto con los últimos vaqueros del rancho era alto, rubio, con una sonrisa imposible de borrar y un sombrero siempre ligeramente inclinado hacia atrás, trabajaba en el rancho desde hacía varios años, casi desde que su padre murió, pero había vivido ahí toda su vida, había sido compañero de John en el instituto, y era uno de los mejores vaqueros que tenían, además de ser el novio de Mónica desde hacía varios años, por ese motivo era el dolor de cabeza favorito de Ray y John. Luke caminó directamente hacia ella.

—Buenas noches, preciosa, ¿Cómo se encuentra la chica más guapa de este lugar? Se inclinó para besarle la mejilla; Mónica intentó apartarlo con una mano.

—Quítate, pesado, todavía no me repongo de ayer… Luke sonrió todavía más.

—¿Ni siquiera me saludas, ¿Acaso no me extrañaste?

—No te saludo porque llegaste molestando; eres muy insistente y pesado a veces. en ese instante…Ray y John se pusieron de pie al mismo tiempo; Luke los vio avanzar apenas un paso, levantó ambas manos en señal de rendición.

—¡Calma, cuñados! ¡Calma! No le voy a hacer nada que ella no quiera…. Ray entrecerró los ojos.